El presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, manifestará a su homólogo brasileño, Luiz Inacio Lula Da Silva, su preocupación ante las nuevas restricciones impuestas por Brasil a las importaciones y le pedirá que no se apliquen en el marco del Mercosur, informaron hoy fuentes oficiales.
Según indicaron fuentes de la Presidencia del Gobierno a la emisora Radio Carve, Vázquez llamará a Lula en las próximas horas para consultarle, entre otros temas, sobre esas restricciones, calificadas como "proteccionistas" por los empresarios uruguayos y cuestionadas por las autoridades de este país.
El director general de la Secretaría de la Cancillería uruguaya, Nelson Fernández, aseguró hoy a la prensa que el Gobierno de Vázquez está estudiando si esas disposiciones son compatibles con la normativa de Mercosur, grupo regional formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Las autoridades comerciales brasileñas comenzaron a exigir el pasado lunes una licencia previa que afecta al 60 por ciento de las importaciones que realiza su país y cuya aceptación puede demorarse hasta 60 días.
La medida se aplica a productos de 24 rubros, entre los que se encuentran la industria de molienda de trigo, plásticos, hierro y acero, obras de hierro fundido, cobre y aluminio, bienes de capital, máquinas y aparatos eléctricos, textiles o automóviles y piezas para vehículos.
El Ministerio de Comercio Exterior brasileño indicó que la nueva normativa no frenará para el flujo de importaciones y que sólo es una medida "técnica".
La prensa de Brasil y de los países vecinos ha denunciado la decisión como un intento del Gobierno de Lula de establecer barreras no tarifarias para tratar de equilibrar la balanza comercial, deteriorada por la devaluación del real frente al dólar en los últimos meses y la caída de la demanda mundial de materias primas.
De momento, ayer y hoy se registraron largas colas de camiones de mercancías en la frontera de Uruguay con Brasil, ante el desconocimiento de la nueva situación legal por parte de los exportadores uruguayos hacia el país vecino.
En declaraciones a radio El Espectador, la secretaria ejecutiva de la Unión de Exportadores de Uruguay, Teresa Aishemberg, afirmó hoy que "si bien se trata de un mecanismo que está aprobado por la Organización Mundial del Comercio (OMC), en el grupo mercado común (del Mercosur) se había acordado" no tomar este tipo de medidas.
Desde el Gobierno uruguayo se ha decidido "seguir insistiendo en que se cumplan las normas del Mercosur", afirmó Aishemberg, a la vez que manifestaba su preocupación por el futuro de la organización regional ante medidas semejantes.
"Creemos en el Mercosur, hemos crecido con el Mercosur en el comercio, pero bueno hoy se nos juntan todos los problemas de la crisis internacional, la caída de los precios, la baja del dólar y además el principal mercado (Brasil) hoy está controlando las importaciones. Entonces para nosotros se nos complica", dijo.
Otras fuentes gubernamentales citadas hoy por el diario El País indicaron que, "además de la barrera arancelaria a los productos uruguayos y del resto del mundo, esta medida genera incertidumbres bastante grande sobre la posibilidad de negocios en el Mercosur".
Según estas fuentes, "si la medida afectara a todos los productos comprendidos en esos 24 capítulos estaría impactando en el 36 por ciento de las importaciones uruguayas a Brasil".
Este país es el principal destino de las exportaciones uruguayas, un 16,6 por ciento de todas las ventas, y en 2008 se exportaron cerca de mil millones de dólares, con un crecimiento del 33 por ciento respecto al año anterior.