La muerte de 10 indígenas y los que están desaparecidos por la erupción de un volcán en el suroeste de Colombia centraron hoy las discusiones en la reunión que tenían programada funcionarios del Gobierno con los líderes nativos.
Los casi 4.000 indígenas que se concentraron en la sede de la Universidad Nacional de Colombia, en Bogotá, son procedentes de la zona donde hizo erupción el jueves el volcán Nevado del Huila, dejando 10 aborígenes muertos y varios desaparecidos por las avalanchas que se produjeron.
La cita se realiza en una de las sedes del estatal Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) en la capital colombiana y entre los puntos que se han dialogado también están la devolución de las tierras ancestrales a esas comunidades y la violación de los derechos humanos contra los indígenas.
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, dijo que designará una comisión especial para esclarecer los hechos sucedidos en el caserío La María, perteneciente al municipio de Piendamó, donde al parecer agentes de la policía agredieron a los indígenas.
Los líderes de las comunidades nativas Luis Evelis Andrade y Aida Quilcue reclamaron la presencia del presidente colombiano, Álvaro Uribe, de visita en Perú para la cumbre del Foro de la APEC, para iniciar el debate.
Sin embargo, acordaron con el ministro de Interior y Justicia, Fabio Valencia, avanzar en la discusión de los puntos de debate e invitar al relator especial para los pueblos indígena de la ONU, James Anaya, como observador.
Por su parte, el ministro de Agricultura, Andrés Felipe Arias, aseguró que el Gobierno cumplirá los compromisos pactados de compra de tierras para los indígenas, pero que no aceptará vías de hecho para lograr la titulación de los predios.
"Hay cosas que no se transan como el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, y las leyes aprobadas de desarrollo rural y estatuto minero", a las cuales se oponen los indígenas.
Después de una travesía de más de 500 kilómetros, realizada en una semana desde la ciudad de Cali (suroeste), los aborígenes llegaron el jueves a Bogotá y se instalaron en predios de la Universidad Nacional, desde donde salieron ayer hacia la Plaza de Bolívar.
Sin embargo, la marcha se inició hace 40 días en un caserío del municipio de Piendamó (suroeste), se detuvo unos días en Cali y tras un encuentro con Uribe que no dio resultados los indígenas decidieron continuar hasta Bogotá.
La Asociación de Cabildos Indígenas del Cauca (Acin) y otras organizaciones acordaron que se quedarán en Bogotá durante el fin de semana, y luego regresarán a sus tierras y seguirán con las protestas en caso de no ser escuchadas y solucionadas sus peticiones. EFE
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