La Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) y el sindicato de jugadores tuvieron un segundo encuentro de negociaciones tratando de llegar a una solución, pero nuevamente se negaron a dar detalles sobre el progreso de las conversaciones que mantienen.
El comisionado de la NFL, Roger Goodell, el director ejecutivo del sindicato, DeMaurice Smith, y los integrantes de las negociaciones de ambas partes, se reunieron con un mediador por segunda día seguido en busca de un acuerdo antes de que concluyan las dos semanas que les restan por negociar.
El abogado que representa al sindicato de jugadores, Jeffrey Kessler, declaró que "no tengo nada que comentar", cuando salió de la reunión de más de seis horas.
Ambas partes se reunieron con George Cohen, director del Servicio Federal de Mediación y Conciliación de Estados Unidos, una agencia gubernamental, que sirve de mediadora en el conflicto, que podría derivar en un paro de actividades, si no llegan a un acuerdo en el contrato de trabajo.
Cohen pidió a las dos partes no hablar públicamente del progreso de las conversaciones.
El actual contrato estará vigente hasta el próximo 3 de marzo, y en caso de no haber acordado uno nuevo, la NFL pararía sus actividades por primera vez desde 1987.
Si un día antes la novedad fue que ambas partes regresaron a la mesa de negociaciones, esta vez fue que continúan trabajando, pero los pormenores de las conversaciones siguen siendo privadas.
Las dos partes estuvieron más de dos meses sin sesiones formales, y lo hicieron hasta el 5 de febrero, un día antes del XLV Super Bowl, disputado el 6 de febrero en el Cowboys Stadium, de Arlington (Texas) y la semana pasada tuvieron otra reunión. Ambas sin aparentes resultados o avances significativos.
El actual contrato de trabajo fue firmado en el 2006, pero los propietarios ejercitaron una cláusula para mantenerlo en el 2008.
El punto de mayor controversia es la forma en cómo deberían repartir aproximadamente 9.000 millones de dólares en ingresos anuales.
Otro tema a debatir es que los propietarios de equipos pretende ampliar la temporada de 16 a 18 partidos por equipo, y reducir la pretemporada dos encuentros; imponer una escala salarial para los novatos, y el delicado asunto de los beneficios para jugadores retirados.