La bolsa neoyorquina inició hoy la sesión al alza y el Dow Jones de Industriales subía un 0,27% poco después de comenzar las contrataciones, al conocerse que las peticiones de subsidios por desempleo bajaron la pasada semana más de lo esperado.
Ese indicador bursátil avanzaba 24,94 puntos y se situaba en 9.305,91 unidades, en tanto que el selectivo S&P 500 subía un 0,31% (3,06 puntos), hasta 1.005,78 unidades.
El mercado Nasdaq avanzaba el 0,39% (7,81 puntos), hasta 2.000,86 unidades.
Los inversores iniciaron la sesión con más ánimo que el día anterior, cuando los principales indicadores bursátiles cerraron en negativo, tras recibir datos relativos al desempleo en Estados Unidos que, en algunos aspectos, fueron mejores de lo previsto.
En la pasada semana se tramitaron 550.000 peticiones nuevas de ese tipo de subsidios, 38.000 menos que en la anterior, y por debajo de las 580.000 peticiones que esperaban los economistas.
No obstante, un total de 6,31 millones de individuos seguían percibiendo subsidios por desempleo en la semana que concluyó el 31 de julio, 69.000 más que en la anterior, según el Departamento de Trabajo.
La mayoría de los sectores se situaban en positivo y el financiero avanzaba un 1,02%, el de servicios un 1,06% y el de empresas de tecnología subía el 0,13%, entre otros.
Cisco Systems bajaba el 0,41% tras anunciar el miércoles, con el mercado ya cerrado, que su beneficio descendió un 46,3% y su facturación perdió el 17,6%, aunque su consejero delegado, John Chambers, señaló que se ven algunos signos positivos en la economía en este trimestre.
Las empresas de telefonía AT&T y Verizon registraban un descenso del 0,7% y del 0,86%, respectivamente, entre otras tecnológicas.
American Express, con un alza del 4,87%, lideraba el avance en el Dow y Bank of America subía el 2,94%, mientras que JPMorgan se depreciaba el 0,89%.
La jornada también comenzaba favorable para Alcoa, con un avance del 2,03%; Caterpillar, que subía un 1,16%; la química Dupont, cuyos títulos ganaban el 0,94%, y General Electric, que se revalorizaba el 1,43%.
La deuda pública estadounidense a diez años bajaba de precio y ofrecía una rentabilidad del 3,78%.