El presidente alemán, Christian Wulff, fue recibido hoy por la jefa de Estado brasileña, Dilma Rousseff, a quien expresó el interés de su país en participar en las obras necesarias para el Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de Río'16.
"Queremos estar presentes" en la construcción de los estadios y de las otras obras de infraestructura que Brasil precisa desarrollar para esos dos grandes eventos deportivos, afirmó Wulff en una breve comparecencia ante los periodistas junto a Rousseff.
Según el presidente de Alemania, Brasil "es un país en el que vale la pena invertir y en el que hay que estar" y los germanos lo han entendido "hace más de 100 años", cuando se asentaron en este país sus primeras empresas.
Wulff destacó que, actualmente, más de 1.200 empresas germanas operan en Brasil y contribuyen a fortalecer las sólidas relaciones comerciales bilaterales, que en 2010 resultaron en un intercambio cifrado en casi 20.000 millones de dólares.
A su turno, Rousseff también animó a Alemania a participar en la licitación para un tren de alta velocidad que el Gobierno pretende construir entre las ciudades de Río de Janeiro y Sao Paulo, cuyas obras deberán ser licitadas en julio próximo.
"Presenté al presidente Wulff las nuevas oportunidades que Brasil ofrece para la inversión en puertos y aeropuertos, en el Mundial de fútbol, los Juegos Olímpicos, y también en la construcción del tren de alta velocidad", declaró Rousseff.
En lo económico, aunque valoró el trabajo conjunto que Alemania y Brasil desarrollan en el marco de grupos como el G20, Rousseff dijo en tono crítico que los países en desarrollo sufren actualmente las "presiones inflacionarias" generadas por "las políticas monetarias extremadamente expansionistas" de las naciones más ricas.
En el marco del encuentro fueron firmados dos convenios en las áreas de ciencia y tecnología y educación, en las que Alemania y Brasil desean intensificar la cooperación bilateral.
En el primer caso, se acordó que, con tecnología alemana, ambos países se asociarán en la construcción de un laboratorio dedicado a la aceleración de partículas que estará volcado a los sectores de salud y electrónica y funcionará en la ciudad brasileña de Campinas.
En relación al área educativa, Rousseff indicó que su Gobierno aspira a otorgar 75.000 becas para que universitarios brasileños cursen estudios de posgrado en el exterior y expresó su deseo de muchos lo puedan hacer en Alemania.
"Las puertas de las universidades alemanas ya están abiertas para todos los brasileños", respondió Wulff, quien apuntó que las bases de un futuro acuerdo de intercambio universitario serán acordadas en breve por las autoridades educativas de ambos países.
En una declaración conjunta firmada en el marco del encuentro, Rousseff y Wulff resaltaron la visión común que ambos Gobiernos tienen en relación a la agenda global y subrayaron el interés de Brasil y Alemania en concretar el acuerdo de libre comercio que se negocia entre el Mercosur y la Unión Europea (UE).
Las actividades oficiales de Wulff en Brasilia concluyeron con un almuerzo ofrecido por Rousseff en el Palacio de Itamaraty, sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Tras los postres, Wullff y su comitiva, que además de autoridades oficiales está integrada por unos 60 empresarios, partieron hacia la ciudad de Sao Paulo, donde mañana tendrán una serie de contactos con representantes del sector privado brasileño.
Esas reuniones supondrán el fin de la gira latinoamericana del presidente alemán, quien en los días previos hizo sendas visitas a México y Costa Rica.