El "zar" antidrogas peruano, Rómulo Pizarro, cree que el principal enemigo del Estado peruano está dentro de las fronteras y no fuera, en referencia al narcotráfico, que según él mueve 23.000 millones de dólares anuales en el país.
En entrevista con Efe, Pizarro lamentó que el narcotráfico no sea tomado suficientemente en serio, y no solo por la clase política, sino también por los medios de comunicación y los empresarios privados, sectores que deben hacer un esfuerzo de concienciación.
"Nadie habla del narcotráfico" entre los que se postulan como candidatos a la Presidencia de la República en las elecciones del año próximo, acotó Pizarro, que en estos días prepara la 20 reunión de los organismos antinarcóticos de América Latina y el Caribe, que se celebrará a partir de la próxima semana en Lima.
El presidente de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) recordó que el Gobierno que surja de las elecciones del próximo abril deberá priorizar la lucha contra el narcotráfico en cinco frentes.
En primer lugar, tendrá que redoblar el combate en las nuevas zonas donde el cultivo de hoja de coca ha crecido exponencialmente (especialmente en Aguaytía e Inambari), debido principalmente a la presión ejercida sobre los cocaleros del Alto Huallaga.
Segundo, debe avanzar en el control sobre la venta y distribución de los insumos químicos necesarios para el procesamiento de la pasta básica y su conversión en cocaína, ya que hasta ahora los esfuerzos legislativos en este sentido han quedado "dormidos" en instancias parlamentarias.
El control de la venta de droga en los colegios e instituciones educativas es también fundamental, ya que el precio de la cocaína (en forma de pasta básica o de clorhidrato) es uno de los más baratos del mundo.
Otro vector donde se deberá actuar es el narcolavado y la implementación de la llamada "ley de pérdida de dominio", necesaria para llevar a cabo incautaciones de bienes de los narcotraficantes y que hasta ahora son muy difíciles de poner en práctica.
Por último, el Poder Judicial tiene que ser mucho más vigilante con la conducta de algunos jueces que por connivencia o ignorancia aplican sentencias benévolas en los casos de narcotráfico y permiten que notorios acusados salgan en libertad, frustrando así el trabajo policial de seguimiento y captura.
Perú se convirtió en 2009 en primer productor mundial de hoja de coca, al registrar 119.000 toneladas métricas frente a las 103.000 de Colombia, según cifras de la ONU, que no ha hecho públicas las relativas a la producción de clorhidrato de cocaína.
De la cocaína peruana procesada, se calcula que el 70 por ciento tiene como destino el mercado europeo.