Por segundo año consecutivo, un equipo de la Conferencia Este, esta vez los Cavaliers de Cleveland, se quedó con la mejor marca de la liga después de que ganaran 109-117 a los Pacers de Indiana.
LeBron James, que la pasada jornada también brilló frente a los Celtics de Boston, llegó al Conseco Fieldhouse de Indianápolis para constatar la superioridad de los Cavaliers al aportar 37 puntos.
La victoria dejó frustrados a Los Ángeles Lakers (64-17) que se habían puesto como uno de los objetivos al comienzo de la nueva temporada concluirla con la mejor marca de la liga.
Los Cavaliers, con marca de 66-15, ha conseguido la mejor en la historia del equipo y de la liga y si el próximo miércoles ganan en su campo del Quicken Loans Arena, habrán empatado la de todos los tiempos de la NBA (40-1) que está en poder de los Celtis desde la temporada de 1985-86.
El escolta Delonte West aportó 20 puntos, el base Mo Williams llegó a los 20, y el pívot lituano consiguió un doble-doble de 16 anotaciones con 10 rebotes para los Cavaliers, que ganaron el quinto partido consecutivo.
El alero brasileño Anderson Varejao jugó 35 minutos para aportar siete puntos (2 de 4 tiros de campo y 3-3 desde la línea de personal), capturó 11 rebotes, recuperó cuatro balones, puso dos tapones y repartió un par de asistencias.
Por los Pacers (35-46), el alero Danny Granger consiguió 38 puntos y el novato Brandon Rush llegó a los 27 tantos, mientras que el alero Troy Murphy aportó un doble-doble de 17 anotaciones y 13 rebotes.