De nuevo la maestría de un entrenador llamado Jerry Sloan, que no tiene ningún anillo de campeón de liga, pero si muchísimos conocimientos de baloncesto, hizo posible que los Jazz de Utah, con las bajas de dos titulares, por lesión consiguiesen empatar a 1-1 la serie de la fase final.
El logro se dio después que el base Deron Williams se cargó al equipo sobre sus hombros y con 33 puntos, incluidos 23 en la primera parte, encabezo una lista de cinco jugadores que tuvieron dobles dígitos para que los Jazz ganasen por 111-114 a los Nuggets de Denver.
La victoria permitió a los Jazz empatar a 1-1 la eliminatoria de la primera ronda de la fase final de la Conferencia Oeste, que se muda a Salt Lake City para que el próximo viernes se dispute el tercer partido de la serie al mejor de siete, pero ahora con la ventaja de campo de lado de los Jazz.
Las bajas para lo que resta de la serie del alero ruso Andrei Kirilenko y del pívot turco Mehmet Okur, que no lo hará más esta temporada, no generaron ningún tipo de hundimiento moral entre los jugadores de los Jazz, sino todo lo contrario salieron al Pepsi Center, de Denver, a realizar un excelente baloncesto de equipo.
Los Jazz lo demostraron con una gran ejecución que se iniciaba en la dirección perfecta de Williams que hizo posible que al concluir la primera parte el equipo de Utah se fuese a los vestuarios con parcial favorable de 51-63.
Nada cambio al comienzo de la segunda e inclusive la ventaja la incrementaron hasta 14 puntos, hasta que como se esperaba surgió la reacción de los Nuggets por mediación del alero Carmelo Anthony y el partido antes de concluir el tercer periodo ya estaba empatado a 76-76.
Había que comenzar de nuevo y eso tampoco asusto a los Jazz ni inclusive que con 4:30 minutos para concluir el partido los Nuggets estuviesen por delante en el marcador con parcial de 102-98 ante el delirio de sus seguidores que llenaban el Pepsi Center.
Sloan llamó un tiempo muerto, habló pausado, como siempre lo hace a sus jugadores, pero fuerte y directo, el mensaje había llegado en plenitud.
Williams, que iba a concluir el partido con 14 asistencias y 16 de 18 tiros de personal, comenzó a darle nueva vida al equipo, donde el alero Carlos Boozer fue un gigante bajo los aros al conseguir un doble-doble de 20 puntos con 15 rebotes y dos asistencias.
Mientras que el alero C.J.Miles, un producto completo de Sloan, como Paul Millsap, iban a imponer también su presencia en el trabajo defensivo y de control a Anthony, la estrella de los Nuggets, que no iba a concluir el partido al ser eliminado por faltas personales.
Miles, que aportó 17 puntos, con seis asistencias y tres rebotes, fue el encargado de forzar la sexta personal que cometí Anthony cuando aun faltaban 25,4 segundos del tiempo reglamentario.
Además desde la línea de personal, Miles anotó los dos tiros libres que le dio a los Jazz una ventaja parcial de 107-110, que ya no iban a perder.
Porque a la canasta del brasileño Nené Hilario, Williams también respondió con dos puntos más desde la línea de personal y lo mismo sucedió con la que logró el alero Kenyon Martin para los Nuggets (111-112) y 12,5 segundos por disputarse, porque el escolta reserva Kyle Korver sentenció con los últimos dos tiros de personal.
El base Chauncey Billups intentó un triple desesperado que rebotó en el aro y los Jazz sellaban de nuevo un gran triunfo después de ver como el equipo había logrado un 53 por ciento de acierto en los tiros de campo, el 46 (6-13) de triples y el 77 (36-47) de personal.
Millsap aportó 18 puntos con cinco rebotes para ser el sexto jugador de su equipo y del partido, mientras que Korver logró 13 tantos de oro para los Jazz.
Anthony lideró a los Nuggets con 32 puntos, pero anotó sólo 9 de 25 tiros de campo, capturó seis rebotes, repartió cuatro asistencias y recuperó tres balones.
Sin embargo, su salida por personales hundió a su equipo en los segundos decisivos y los Nuggets tienen marca de 1-11 en los partidos que su estrella no ha podido concluir el partido.
El pívot brasileño Hilario logró 18 puntos (7-10, 0-0, 4-7), capturó seis rebotes y recuperó dos balones en 42 minutos que estuvo en el campo, pero al final no pudo imponer su presencia bajo los aros.
Billups aportó un doble-doble de 17 puntos con 11 asistencias, pero no anotó los tantos decisivos para su equipo, lo mismo que sucedió con Martin bajo los aros, al capturar sólo tres rebotes.
El escolta J.R,Smith, clave como sexto jugador para el ataque de los Nuggets, especialmente con los tiros desde el perímetro, tampoco tuvo su mejor inspiración y se quedó con sólo nueve puntos (3-10, 1-6, 2-2).
Pero quizás lo que esta vez más echaron en falta los Nuggets fue la presencia del entrenador George Karl, que siguió sin estar en el banquillo, y el asistente Adrian Dantley, como había reconocido, no es más que un novato ante uno de los grandes maestros de la NBA.