A la tercera fue la vencida y después de haber perdido dos oportunidades de asegurarse el título de la División Atlántico lo hicieron gracias a la aportación del alero Paul Pierce, que con un doble-doble de 36 puntos y 11 rebotes los guió en tiempo de prórroga por 112-108 ante los Heat de Miami.
Ambos equipos no pudieron tener a sus jugadores franquicias con los Heat, que jugaron sin el escolta estrella Dwyane Wade, y los Celtics, sin Kevin Garnett y el escolta Ray Allen.
Tampoco tuvieron los Celtics al sustituto de Garnett, Leon Powe, que sufrió una torcedura de rodilla en el último partido disputado contra los Bulls de Chicago.
Pero Pierce se cargó al equipo bajo los hombros y fue el encargado de dirigirlos para que lograsen la victoria que les aseguró el título de campeones de división por segunda temporada consecutiva.
Los Celtics (51-18) habían sumado dos derrotas consecutivas, pero esta vez tuvieron que jugar la prórroga para conseguir su quinta victoria en los últimos 10 partidos.
Boston fue apoyado también por el base Rajon Rondo, que colaboró también con un doble-doble de 27 puntos y 10 asistencias, mientras que el reserva Eddie House llegó a los 16 puntos después de anotar 3 de 4 triples.
Los Heat (36-31), que son terceros en la División Sureste y que sumaron derrotas seguidas, contaron con el liderazgo del alero reserva, el novato Michael Beasley, que aportó 21 puntos y siete rebotes.
El pívot Jermaine O'Neal, con 17 puntos, seis asistencias y cinco rebotes, fue el mejor titular para los Heat, que echaron en falta la aportación y el liderazgo de Wade, máximo encestador de la liga.
Wade no jugó al sentir dolores en la cadera derecha y el equipo prefirió darle descanso.
Miami perdió por quinta vez en los últimos 10 partidos, pero se mantiene seguro en el quinto lugar de la Conferencia Este.
Los Heat, que jugaron su tercer partido en tiempo de prórroga de los últimos cinco disputados, fueron apoyados también por el base novato Mario Chalmers con 19 puntos, nueve asistencias y cuatro rebotes.