El pívot David Lee y el alero Al Harrington anotaron 28 y 24 puntos, respectivamente, para que los Knicks de Nueva York derrotasen 117-111 a los Hornets de Nueva Orleans y lograsen su primer triunfo en la nueva temporada de la NBA.
Lee consiguió su mejor marca de la temporada y volvió a ser el líder indiscutible del ataque de los Knicks al anotar 13 de 17 tiros de campo y 2-2 desde la línea de personal, con ocho rebotes, los mismos que obtuvo Harrington, que aportó 13 tantos en el cuarto periodo.
El escolta Larry Hughes, en su primer partido como titular, iba a convertirse en la sorpresa del partido al anotar 20 puntos y capturar seis rebotes para los Knicks (1-3).
El base Chris Duhon fue el encargado de dirigir el juego de los Knicks al lograr 18 puntos y nueve asistencias en lo que ha sido el peor comienzo para el equipo de Nueva York desde la temporada del 2005-06.
La victoria no despejó las interrogantes que tienen en su juego los Knicks, que sólo mostraron efectividad y entendimiento en el cuarto periodo.
El ingreso de Hughes en la alineación titular fue el gran acierto del entrenador de los Knicks, Mike D'Antonio, que pudo haber encontrado lo que buscaba para que el equipo tuviese mayor rendimiento.
Tampoco están en su mejor momento de juego como equipo los Hornets (1-3), que perdieron el segundo partido consecutivo a pesar que el base Chris Paul y el pívot Emeka Okafor consiguieron sendos dobles-dobles.
Paul aportó 32 puntos con 13 asistencias, mientras que Okafor llegó a los 24 tantos, su mejor marca como jugador de los Hornets, y capturó 10 rebotes.
El alero David West los apoyó al conseguir 21 puntos, pero no fueron suficientes para evitar la derrota, una noche después de haber perdido también ante los Celtics de Boston.
Los Hornets, con un triple de Paul, se colocaron a solo dos puntos de su rival (92-90), pero Harrington y Lee se combinaron para un parcial de 10-2 que los llevó a situarse con 10 de ventaja (102-92) y 4:08 minutos por jugarse, lo que ya no pudo ser remontado el equipo de Nueva Orleans.