El veterano mariscal de campo Brett Favre ya había recibido los primeros abucheos por parte de los seguidores de los Vikingos de Minnesota cuando necesitó sólo los 89 segundos del tiempo reglamentario para volver a ser el héroe que permitió a su nuevo equipo ganar 27-24 a los 49ers de San Francisco.
La victoria dejó invictos con marca de 3-0 a los Vikingos y le propinaron la primera derrota a los nuevos y reconstruidos 49ers que con dos segundos para concluir el tiempo reglamentario se dejaron escapar un triunfo que hasta los seguidores del equipo de Minnesota ya se lo daban al haber abandonado las gradas del campo.
Sin embargo, Favre se encargó de montar el último avance de los Vikingos y con dos segundos envió un pase de 32 yardas a la zona de anotación donde surgió la figura de Greg Lewis para capturar el ovoide y generar la locura entre los seguidores del equipo de Minnesota.
Antes los árbitros del partido tuvieron que revisar la jugada en los vídeos para asegurarse que la captura fue buena y dentro del tiempo reglamentario.
Nadie se acordó entonces de los errores que había cometido el equipo, lo mal que ejecuto en el ataque y los silbidos que le habían dedicado en la mayoría de la segunda parte.
Todo cambio gracias al avance magistral de 80 yardas que dirigió Favre en los últimos 87 segundos después de completar seis que fueron decisivos.
Al concluir el partido, Favre había completado 24 pases de 46 para 301 yds y dos envíos fueron de anotación, el segundo, el decisivo.
El corredor estelar de los Vikingos, Adrian Paterson, esta vez no fue decisivo en el ataque de su equipo al quedarse con Peterson 19 acarreadas y 85 yardas sin anotación.
Por los 49ers, el mariscal de campo, Shaun Hill completó 15 de 25 pases para 195 yardas con dos lanzamientos que fueron de anotación.