No es lo más normal en la competición de la Liga Nacional de Futbol Americano (NFL) ver como un pateador acierta con un gol de campo de 59 yardas y más que la misma se convierta en la ganador del partido como sucedió con Josh Scobee.
Para mayor emoción, suspense y valor del gol de campo, Scobee lo consiguió en la última jugada del partido, que su equipo de los Jaguars de Jacksonville, ganaron por 31-28 a los Colts de Indianápolis.
Scobee miró el balón pasar sobre el larguero, se quitó el casco y corrió hacia la zona de anotación opuesta. Sus compañeros finalmente se le unieron en la línea del fondo y tuvieron una enorme celebración para un equipo desesperado por una victoria contra su mayor adversario.
El gol de campo de Scobee fue el más largo en la historia de la franquicia; y quizá también el más importante.
"Cuando te sale una patada así, simplemente tienes que pensar que todas las cosas estuvieron en su sitio y que al final el factor suerte también se puso de tu lado", comentó Scobee. "Lo que cuenta es la victoria, que necesitábamos, y el equipo está muy contento por lo conseguido".
Los Jaguars (2-2) han repuntado después de dos derrotas consecutivas por margen amplio --los peores descalabros seguidos en la historia del equipo-- y recetaron la segunda de grupo a los Colts (2-2), seis veces campeones defensores de la División Sur de la Conferencia Americana (AFC).
Esta vez la labor del mariscal de campo estelar de los Colts, Peyton Mannings, no iba a permitir salvar a su equipo que tiene marca también de 2-2 y comparten junto con los Titans de Tennessee el segundo lugar de la División Sur, donde los Texans de Houston (3-1) son los líderes.
Manning completó 33 de 46 pases para 352 yardas, con dos envíos que fueron de anotación y le interceptaron un balón.
Mientras que el mariscal de campo de los Jaguars, David Garrard, tuvo su mejor partido desde que comenzó la nueva temporada al completar 17 de 22 pases para 163 yardas por aire con dos envíos de "touchdown" sin que le interceptasen ningún ovoide.