El Ministerio de Salud (Minsa) intensificó los controles sobre la calidad del agua en múltiples comunidades del distrito de San Francisco, en Veraguas, tras el deslizamiento de tierra registrado en la antigua mina El Remance a causa del terremoto del pasado 9 de octubre.
Análisis microbiológicos del Minsa detectaron la presencia de coliformes totales y fecales en algunas muestras tomadas en acueductos rurales, lo que activó protocolos de desinfección y mitigación inmediata.
Inspecciones en acueductos rurales y medidas sanitarias
Las evaluaciones de campo se focalizaron en comunidades que se abastecen mediante pozos y acueductos por gravedad, entre ellas La Mina, La Cuesta, La Gorda, Llano Grande, Palmarito, Las Peñitas, Utiria, Naranjal y Los Hernández.
El Laboratorio de Calidad de Agua de la Región de Salud de Veraguas realizó las pruebas conforme al Reglamento Técnico DGNTI-COPANIT 21-2019. Tras constatar la contaminación bacteriana, el Minsa desplegó las siguientes acciones:
Verificación y refuerzo en el uso de pastillas de cloro y supervisión de los clorinadores de línea.
Capítulos de orientación técnica a las Juntas Administradoras de Acueductos Rurales (JAAR) para optimizar el manejo de las tomas de agua.
Plantas potabilizadoras de Santiago y San Francisco operan con normalidad
Por su parte, el Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) reforzó el monitoreo continuo en las plantas potabilizadoras de Santiago y San Francisco, respondiendo a la alerta ambiental emitida el 12 de octubre por MiAmbiente. El deslave causó el arrastre de sedimentos hacia la quebrada Veneno, afluente directo del río Santa María, aguas arriba de las tomas de agua cruda.
El Idaan confirmó que las pruebas realizadas al agua tratada no muestran alteraciones y cumplen con los parámetros de la normativa vigente. No obstante, como medida preventiva adicional.
Se incorporó carbón activado en el proceso de potabilización para neutralizar cualquier posible compuesto orgánico o sedimento imprevisto.
Por su prate, Minsa y el Idaan confirmaron que la captación del río Santa María no presenta alteraciones vinculadas al deslave minero, aunque mantendrán el monitoreo conjunto con MiAmbiente.