7-5. Un gran triunfo puso la guinda a la entrega de los anillos de los Yanquis


No pudo tener mejor colofón la jornada inaugural de la nueva temporada en el Yankee Stadium, donde los fanáticos disfrutaron de inmediato de un gran triunfo por 7-5 ante los Angelinos de Los Ángeles y de la entrega de los anillos del vigésimo séptimo titulo de campeones de la Serie Mundial.


Desde el inicio de temporada ante sus fanáticos, los emblemáticos jugadores como el paracorto Derek Jeter, el receptor boricua Jorge Posada, el abridor zurdo Andy Pettitte y el cerrador panameño Mariano Rivera, quisieron dejar bien claro que a pesar de tener cinco anillos de campeones quieren ir a por el sexto.


El cuarteto histórico estaba de vuelta y de ahí que fuese Jeter el que pegó un jonrón solitario, Pettitte estuviese seguro en seis episodios y Rivera acabó con la reacción de última hora de los Angelinos para asegurar la victoria de los Yanquis.


Todo eso sucedió después que se hubiera izado el banderín con el vigésimo séptimo titulo de campeones de la Serie Mundial y los todos los peloteros, incluido un visitante de lujo, el toletero japonés Hideki Matsui recibiesen los correspondientes anillos de monarcas.


Luego el bateo oportuno y productivo de los Yanquis respondió de inmediato para castigar a los Angelinos con 13 imparables y producir siete carreras que les iban a pesar como una losa, la de la derrota.


"Creo que no se puede pedir más de lo que hemos vivido en esta jornada de inauguración", declaró Posada al concluir el partido. "Simplemente, fue un día completo, muy bonito y hasta salió el sol para acompañarnos".

 

Aunque el final fue feliz, el partido comenzó a tener algún drama después que en el noveno episodio con un "out" en la pizarra, otro ex jugador de los Bombarderos del Bronx, el toletero venezolano Bobby Abreu pegó su primer grand Slam de la temporada y lo hizo contra el relevista David Robertson para darle alguna vida a los Angelinos.


El bambinazo de Abreu con las bases congestionadas fue el noveno de su carrera profesional y el primero que conecto desde el final de la temporada del 2008 cuando jugaba precisamente con los Yanquis.


El manejador de los Yanquis, Joe Girardi no tuvo mucho que pensar para saber cual era la solución de acabar con el suspense, simplemente dio la orden que Rivera saliese al montículo ante el delirio de los fanáticos del equipo.

 

Como siempre hace, Rivera, a sus 40 años, mostró que sigue más pleno y seguro que nunca y de inmediato sacó los dos últimos "outs" sin problemas para anotarse el rescate, su tercero en la campaña.


De manera, Pettitte (1-0), quien en noviembre se llevó la victoria en el decisivo sexto juego de la Serie Mundial, respondió con cinco imparables permitidos, seis ponches y bases por bolas para iniciar por el camino ganador.


El veterano zurdo estelar de los Yanquis tiene efectividad de 0.75 en dos aperturas y se presente de nuevo como un elemento clave en la rotación del equipo.

 

Mientras que la ofensiva de los Yanquis le dio todo el apoyo que necesitó después de los dos jonrones solitarios que pegaron el bateador designado Nick Johnson, en la primera entrada, y Jeter, en la tercera.


Jeter aumentó la diferencia con un sencillo productor en el tercero, mientras que el tercera base Alex Rodríguez impulsó dos más en el sexto con un sencillo con la casa llena.


El casillero de carreras de los Yanquis lo cerraron las dos anotaciones que llegaron en el octavo episodio con un doble de Posada y un sencillo del jardinero central Curtis Granderson.


"Los cinco anillos son especiales", declaró Posada, quien dejó en .429 su promedio en siete juegos en la joven campaña. "Hay muchas cosas que uno mira atrás y uno de los días que uno mira son estos días".


Junto a Posada, que se fue de 4-3, una impulsada, el segunda base dominicano Robinson Canó también pegó dos imparables en cinco turnos al bate y piso una vez la registradora.


Los Angelinos, que el año pasado perdieron la serie de campeonato de la Liga Americana ante los Yanquis, no han tenido su mejor comienzo de temporada al quedarse con marca perdedora de 2-6, la peor desde la campaña de 1972.


La derrota se la llevo el abridor dominicano Ervin Santana (0-2), que cedió ocho imparables con cinco carreras limpias, dio cinco bases por bolas y sacó siete ponches en cinco episodios y un tercio que estuvo en el montículo.


Los Angelinos intentaron remontar en el octavo episodio después que el primera base cubano Kendry Morales conecto jonrón solitario, el segundo cuadrangular que pega en lo que va de la temporada.


Luego iba a llegar el grand slam de Abreu, que se fue de 5-1, pero llegó demasiado tarde y más cuando en el montículo está como cerrador uno de los grandes la historia como es Rivera.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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