Al menos ocho personas murieron hoy y treinta resultaron heridas en un atentado registrado frente a un puesto de control de las fuerzas de seguridad en el noroeste paquistaní, informó a Efe una fuente policial.
Tres de los fallecidos son policías y los otros cinco civiles, según la fuente, que no pudo confirmar si la explosión fue causada por un terrorista suicida.
El ataque tuvo lugar en una carretera de entrada a la localidad noroccidental de Hangu, en la volátil y montañosa provincia de Khyber-Pakhtunkhwa.
En Hangu, donde hay una fuerte tensión sectaria debido a la presencia de chiíes, y en otras poblaciones estratégicas de esta provincia que se hallan cerca de las zonas tribales fronterizas con Afganistán se registran frecuentes atentados.
Las más castigadas acostumbran a ser las fuerzas de seguridad, que libran continuos combates con los insurgentes en varios puntos de esta conflictiva región, pero los atentados también han golpeado a lugares de culto, congregaciones civiles o milicias antitalibanes.
Según un estudio del Instituto de Pakistán para Estudios de Paz (PIPS), en 2010 se registraron un total de 2.113 ataques insurgentes, terroristas o de corte sectario, que acabaron con la vida de 2.913 personas y causaron heridas a otras 5.824.