La buena defensa, efectividad en ataque y liderazgo del pívot Tim Duncan volvieron a estar presentes en el juego de los Spurs de San Antonio que derrotaron 97-89 a los Sixers de Filadelfia para conseguir el quinto triunfo consecutivo, primera vez que lo logran en lo que va de temporada.
Duncan con 22 puntos encabezó la lista de cinco jugadores de los Spurs que tuvieron dobles dígitos para dejar al equipo con un 48,7 por ciento de acierto en los tiros de campo, el 55,6 (11-18) de triples y el 81,3 (13-16) de personal.
Junto a Duncan, el base francés Tony Parker logró 16 puntos, mientras que el alero novato DeJuan Blair volvió a recuperar su efectividad en el juego ofensivo y aportó un doble-doble de 11 tantos con 10 rebotes, en sólo 17 minutos que estuvo en la pista.
Blair anotó 5 de 8 tiros de campo, puso tres tapones fue el jugador sorpresa del partido, en el que también reapareció el escolta argentino Manu Ginóbili después de haberse perdido cinco partidos consecutivos tras sufrir una lesión en la ingle izquierda.
Ginóbili jugó 17 minutos para aportar ocho puntos (3-7, 1-1, 1-1), capturó dos rebotes, repartió dos asistencias, recuperó un balón y puso un tapón.
"Me he sentido bien, he jugado sin temor y creo que iré a más en los próximos partidos cuando juegue más minutos", comentó Ginóbili.
El pívot reserva Matt Bonner con 16 puntos volvió a ser el jugador clave en el tiros de triples al encestar 4-6 tiros de larga distancia que completó, mientras que el veterano escolta Michael Finley también aportó tres triples de cinco intentos.
"Supimos ejecutar bien, tomamos buenas decisiones en los tiros a canasta y además jugamos buena defensa", valoró Greg Popovich, entrenador de los Spurs, que habían tenido racha de cinco triunfos consecutivos desde el pasado mes de diciembre, cuando llegaron también con un comienzo de temporada irregular.
Los Spurs (9-6) siguen segundos en la División Suoeste a dos juegos de los Mavericks de Dallas (12-5), que ocupan el primer lugar.
El escolta Andre Iguodala con 21 puntos encabezó el ataque de los Sixers (5-12), que perdieron el sexto partido consecutivo y fueron más noticia por los rumores de la posible vuelta con ellos del base Allen Iverson que por su juego perdedor.
El entrenador de los Sixers, Eddie Jordan, antes del partido admitió que el asunto del posible fichaje de Iverson con el equipo se había discutido, pero en plan de un simple intercambio de opiniones.
Lo que si quedó demostrado, por el juego que realizan los Sixers, que la aportación de profesionales con experiencia y calidad, entre ellos Iverson, le servirían de gran utilidad.