La defensa en Panamá del exgeneral Manuel Antonio Noriega denunció hoy que "errores" cometidos por el Gobierno panameño dieron pie al retraso indefinido de la repatriación del antiguo dictador desde Francia, lo que se esperaba ocurriera antes de finales de este año.
Francia autorizó en agosto pasado que Noriega sea entregado a Panamá en virtud de una primera demanda de extradición, pero este miércoles un Tribunal de Apelaciones de París decidió continuar un segundo procedimiento, por otro pedido panameño de repatriación, lo que retrasará durante meses la llegada del exdictador a su país.
A juicio de Julio Berríos, abogado de Noriega en Panamá, la situación es responsabilidad de la Cancillería panameña que, una vez aprobada la extradición de Noriega por uno de los pedidos formales, debió desistir de los otros que ha tramitado oficialmente ante París.
"Acuso al Gobierno (panameño) de manejar mal todo este lío de la extradición de Noriega, por errores y por falta de conocimiento", declaró Berríos a Efe.
El abogado dijo desconocer si el Gobierno del presidente panameño, Ricardo Martinelli, incurrió sin querer en esos "errores" o si lo hizo "deliberadamente, de mala fe, para que no sea repatriado" el otrora "hombre fuerte" de Panamá, que gobernó de facto el país entre 1983 y 1989.
Berríos resaltó que el Gobierno panameño debe desistir "inmediatamente" de las otras solicitudes de extradición para destrabar el trámite y permitir así que Noriega regrese al país lo antes posible.
"Le hago un llamado al Gobierno Nacional a que desista de esas últimas solicitudes de extradición, que son innecesarias porque Francia ya accedió (a la primera). ¿Para qué quieren más pedidos de extradición?", expresó el abogado a Efe.
Según datos oficiales, Panamá ha tramitado ante Francia tres pedidos de extradición de Noriega: uno en junio de 2010 por el asesinato, en 1985, del opositor Hugo Spadafora, que fue resuelto favorablemente el pasado agosto por París después de que Estados Unidos dio su visto bueno.
Estados Unidos debía aprobar la repatriación porque Noriega fue trasladado en abril de 2010 desde allí, donde cumplió 20 años de prisión por narcotráfico, a Francia, donde en ausencia había sido condenado a siete años de cárcel también por lavado de dinero.
El segundo pedido de extradición fue oficializado el pasado enero por la muerte en 1989 de su excompañero de armas Moisés Giroldi, y el tercero en marzo por el asesinato, en 1970, del opositor y sindicalista Heliodoro Portugal.
En octubre de 1998 la justicia panameña pidió por conducto diplomático a Estados Unidos la extradición de Noriega, que se encontraba encarcelado en ese país, por el fusilamiento de nueve compañeros de armas que se alzaron en su contra en octubre de 1989, en un caso conocido como la "masacre de Albrook".
Los jueces de la sala de instrucción del Tribunal de Apelación de París optaron este miércoles por continuar la tramitación de la segunda demanda de extradición de Noriega, en contra de la opinión tanto de la Fiscalía como del propio interesado, que habían solicitado que se diera por terminada.
También emitieron otra solicitud para que Estados Unidos dé su visto bueno a la segunda, y volverán a examinar el caso el 16 de noviembre próximo.
Esas decisiones dejaron virtualmente sin sentido la demanda de puesta en libertad condicional para un inminente traslado a Panamá, que la defensa de Noriega en París iba a hacer mañana jueves ante otro juez de aplicación de penas, según reconoció su abogado, Olivier Metzner.
"Noriega va a seguir siendo rehén de Estados Unidos" gracias a Francia, señaló Metzner, quien anunció que este mismo miércoles presentará una petición de puesta en libertad ante la sala de instrucción para tratar de acelerar las cosas.
Noriega, de 77 años, tiene condenas pendientes en Panamá, dictadas en ausencia, superiores a 60 años por cinco sentencias por delitos que van desde el asesinato hasta daños ambientales, pero según el Código Penal no superan en la práctica los 20 años de cárcel.
Su defensa en el país centroamericano ha adelantado que pedirá casa por cárcel para el exdictador, dada su avanzada edad y deteriorada salud.