Un grupo de letrados nicaragüenses agrupados en la Asociación de Abogados Democráticos de Nicaragua denunció hoy a cuatro contralores (fiscalizadores de cuentas) por negarse a dar información sobre el patrimonio del presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas.
Los abogados denunciaron a los contralores Luis Ángel Montenegro, José Pasos, Lino Hernández y Fulvio Palma ante el Ministerio Público por supuesto incumplimiento de su deber de dar acceso a la información pública y por ocultar la declaración de probidad del titular del CSE, a quien acusan de supuesto enriquecimiento ilícito.
Los juristas Gustavo García Prado, Lulio Marenco, David Castillo y Helga Asher no denunciaron al presidente de la Contraloría, Guillermo Argüello, porque, según ellos, está a favor de que se conozca la fortuna del funcionario electoral.
De acuerdo a los denunciantes, la Contraloría debe hacer pública la declaración de probidad del presidente del Poder Electoral porque Nicaragua es suscriptora de la Convención Interamericana contra la Corrupción (CICC), que obliga a "hacer todo el esfuerzo por investigar las denuncias contra los funcionarios públicos".
La fiscal provincial de Managua, María del Carmen Solórzano, dijo a la prensa que analizarán ese caso para valorar si proceden o no con la acusación contra los cuatro fiscalizadores de cuentas.
En febrero pasado, García Prado presentó otra denuncia contra Rivas ante el Ministerio Público por supuestos delitos de enriquecimiento ilícito, fraude, peculado (desvío de fondos), malversación de caudales públicos y defraudación aduanera.
En esa denuncia, el letrado sostuvo que Rivas "ha incrementado su patrimonio tanto económico como real, enriqueciéndose de una manera dudosa e ilegal mediante actos de tráfico de influencias".
Además, pidió a la Fiscalía investigar cómo el funcionario adquirió un islote en el Gran Lago de Nicaragua y una casa de verano en el balneario Playa Hermosa, en el Pacífico.
Según esa denuncia, Rivas también consiguió una mansión de tres millones de dólares en Costa Rica y un jet con el cual "semanalmente" viaja al vecino país, a pesar de que devenga un salario mensual de 5.000 dólares.
Rivas es hermano del embajador de Nicaragua en Costa Rica, Harold Rivas, e hijo de Josefa Reyes, secretaria personal del cardenal nicaragüense, Miguel Obando y Bravo, y también vicerrector académico de la Universidad Católica, cuyo presidente fundador es el purpurado.