Un comité de la Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó hoy un proyecto que sanciona a empresas extranjeras que venden gasolina a Irán en protesta por la política nuclear de ese país.
Fuentes legislativas indicaron que la medida aprobada por el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes abre el camino para aumentar las sanciones contra el Gobierno de Teherán.
Pese a que es uno de los países productores de petróleo más importantes del mundo, Irán tiene que importar gasolina para atender alrededor del 40 por ciento de su consumo interno debido a que carece de plantas de refinación.
Entre las exportadoras de petróleo refinado a Irán figuran empresas de Gran Bretaña, Francia, Suiza y la India.
Estados Unidos, sus aliados europeos e Israel aseguran que el programa nuclear iraní tiene como objetivo desarrollar armas nucleares.
Sin embargo, Irán ha insistido que ese programa solo tiene objetivos pacíficos y que su objetivo final es aumentar el suministro de energía.