Representantes de sectores académicos, organizaciones sociales, entidades estatales y regionales de América Latina concluyeron hoy en Quito un encuentro en el que debatieron iniciativas para renovar las estructuras financieras.
Pedro Paez, titular de la Comisión Presidencial de Ecuador para la creación de una Nueva Arquitectura Financiera Regional, organizadora del evento, señaló a Efe que la cita "forma parte de una línea de trabajo para crear puentes entre la sociedad civil y la academia y los funcionarios encargados de las políticas económicas".
"La idea es crear un diálogo lo más abierto para estar alerta ante los retos tremendos que nos presenta la crisis" explicó Paez, quien opinó que la crisis "no ha pasado; lo peor todavía está por venir".
Es "muy probable que el coletazo que va a venirse contra América Latina sea muy serio", agregó.
"Estamos discutiendo cuáles serían las medidas más adecuarlas para desarrollarlas en América Latina", formular conceptos económicos que puedan ofrecer otra "concepción del desarrollo" y que las nuevas iniciativas económicas desemboquen en proyectos concretos, señaló Paez, ex ministro coordinador de la Política Económica.
El aporte de esta Reunión Latinoamericana sobre Mecanismos de Cooperación e Integración Comercial, Financiera y Monetaria Regional y la Crisis Internacional, que comenzó ayer, "abre la posibilidad de realizar otros" encuentros, agregó Páez.
A su juicio, "la participación de la sociedad civil y de la academia es crucial en este proceso de construcción colectiva".
Añadió que, si no se consigue crear una nueva arquitectura financiera, la alternativa que se presenta es "seguir con más de lo mismo, es una alternativa terrible, con más polarización, más conflictos y más exclusión" social.
Páez destacó el interés regional en este asunto y explicó que en noviembre próximo se prevé un encuentro para renovar los principios sobre los proyectos de desarrollo "desde una nueva perspectiva", para generar "una nueva línea en la formulación, evaluación y priorización" de los proyectos de desarrollo y de inversión.
"Se plantea un nuevo reto teórico respecto a cómo tiene que entenderse la riqueza, qué es lo que tiene que ubicarse como crecimiento o como desarrollo", explico.
Por otra parte, durante la reunión de Quito, el canciller ecuatoriano, Fander Falconí, explicó las propuestas de su país para renovar el sistema económico en la región.
Falconí aseguró que, tras la crisis financiera y "sistémica, de múltiples dimensiones, que pone en peligro no solo el equilibrio del sistema económico sino la propia supervivencia de los seres humanos", la estructura financiera internacional tiene que ser "reinventada".
Destacó el tratado constitutivo del Banco del Sur, suscrito el pasado sábado en Venezuela por varios países suramericanos, en el que cada integrante tendrá un "voto decisivo" sin "relación a su participación accionarial" y que servirá para el desarrollo de proyectos de "interés común" en la región.
"Auguramos buenas esperanzas para su funcionamiento", expresó y resaltó la constitución del Fondo Común de Reserva Latinoamericano y del sistema único de pago y monetario común, como preámbulo para un Banco Central, "que empezaría con una divisa electrónica para facilitar" los intercambios comerciales.
Ese Sistema, creado en el seno de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), denominado SUCRE (Sistema Único de Compensación Regional), comenzaría como una "experiencia piloto" en octubre y su "pleno funcionamiento" se prevé para enero de 2010, precisó el ministro.
Subrayó los intentos regionales por crear nuevos sistemas de arbitrajes comerciales que "suplanten a los mecanismos tradicionales (...) generados con una visión propia más integracionista" y calificó como la "gran tarea pendiente" la reestructuración de la deuda externa de los países en desarrollo.