Los acreedores estadounidenses de Argentina "rechazarán" el nuevo canje de bonos que prepara el Gobierno de Buenos Aires si no les ofrecen "condiciones más favorables" que la reestructuración de 2005, advirtió hoy a la prensa local un representante de tenedores de bonos de EE.UU.
"Privilegiar unos inversores en detrimento de otros minará la posibilidad de Argentina de ser reconocida como miembro responsable de la comunidad financiera internacional", sostuvo el director ejecutivo del Grupo Estadounidense-Argentino (AFTA, por su sigla en inglés) y ex subsecretario de Justicia de EE.UU., Robert Raben.
Argentina prepara una oferta para refinanciar bonos soberanos por unos 20.000 millones de dólares impagos que están en manos de acreedores que rechazaron la refinanciación de 2005, con la que el país suramericano salió del cese de pagos de 2001, el mayor de la historia financiera (102.000 millones de dólares).
Fuentes oficiales anticiparon que la rebaja sobre el capital adeudado que deberán aceptar los acreedores será mayor al 65 por ciento, que fue la quita que convalidó en la refinanciación de 2005 el 76 por ciento de los tenedores de bonos que entraron en mora en 2001.
El ministro argentino de Economía, Amado Boudou, reiteró hoy que "Argentina no va a ir al canje (de deuda) en condiciones para el país inferiores que las anteriores" convocatorias, y adelantó que "a mediados de enero se va a definir la oferta".
"Es razonable esperar que si (el Gobierno) no ofrece condiciones más favorables que las presentadas en la reestructuración de 2005, los mismos tenedores de bonos rechazarán la nueva oferta", alertó Raben en declaraciones publicadas hoy en la web del diario argentino Crítica.
El representante de acreedores de EE.UU., a quienes Argentina les debe "7.800 millones de dólares", opinó que para el Gobierno de Cristina Fernández "será prudente no emprender este tipo de estrategia para intentar reinsertarse nuevamente en mercados de capitales internacionales".
Raben aclaró además que las demandas que emprendieron tenedores de bonos contra el país suramericano "pueden seguir firmes" y anticipó que "el camino para que desaparezcan será que el país responda por los juicios y pague lo que debe a los demandantes".
"De hecho, ramas ejecutivas, legislativas y judiciales del Gobierno estadounidense han intervenido sobre esta cuestión y prometieron tomar medidas que normalizarán las relaciones con los acreedores estadounidenses", detalló.
El director ejecutivo del AFTA exhortó además a Argentina a "negociar con todos los acreedores de buena fe" y lamentó que el Gobierno haya "realizado afirmaciones" en torno a que "permitirá a algunos tenedores de bonos entrar en el canje, pero excluirá a otros".
Hace unos días Boudou admitió la posibilidad de ofrecer un bono diferente a los acreedores minoristas que ingresen al canje, cuya oferta de refinanciación se concretará a partir del 12 de enero, cuando ya esté convalidado formalmente el proceso por parte de la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por su sigla en inglés).
El Gobierno argentino anunció en octubre su voluntad de reestructurar las deudas en manos de acreedores que se negaron al canje de 2005, en una clara señal a los mercados a los que Buenos Aires prevé regresar para lograr fondos frescos.
La oferta de reapertura será delineada con base en una propuesta que acercó a Argentina un grupo de bancos integrado por Citibank, Barclays y Deutsche Bank, y que representa a acreedores con bonos por 10.000 millones de dólares.