El fiscal general de Costa Rica, Francisco Dall'Anese, advirtió hoy que en este país centroamericano la alianza entre el crimen organizado y la tradicional corrupción institucional se ha disparado en los últimos años.
En una conferencia de prensa para presentar el estudio "El desafío regional de la lucha contra la corrupción", Dall'Anese explicó que existen dos tipos de corrupción: "La blanca, típica de los políticos, que es pacífica pero que van por los pasillos del Estado sustrayendo lo que pueden, y la negra, la del crimen organizado".
El fiscal aseguró que el problema surge porque la corrupción blanca "necesita de la negra para poder mantener la impunidad".
Dall'Anese destacó que esta situación se "viene dando desde hace tiempo en países como Guatemala", pero indicó que ahora "también empieza a darse en Costa Rica".
En este sentido, resaltó que en Centroamérica "han muerto muchos jueces que perseguían casos de corrupción", y subrayó que "a partir del río San Juan (fronterizo con Nicaragua) para arriba (hacia el norte) si uno toca a un militar es una muerte asegurada".
"Estos problemas no pasan aquí, porque por suerte en Costa Rica no hay Ejército", dijo, pero alertó de que ya se están dando "los primeros casos de bandas de crimen organizado asociadas a la corrupción", sin querer entrar a detallar a cuáles casos se refería.
Otro de los problemas señalados por el fiscal es que "el crimen organizado busca apoderarse del Estado ocupando altos cargos como diputados, alcaldes e incluso presidentes".
Para Dall'Anese, la fórmula de combatir la corrupción es "fortalecer los poderes judiciales y las instituciones", así como la independencia de los jueces.
Hasta ahora, los dos casos de corrupción más sonados en el país han sido los de los ex presidentes Rafael Ángel Calderón (1990-1994) y Miguel Ángel Rodríguez (1998-2002), ambos implicados en escándalos por el desvío de fondos públicos en el Seguro Social y en Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), respectivamente.
Calderón se enfrenta actualmente a un juicio por corrupción, mientras que Rodríguez está a la espera de que su caso sea elevado ante un tribunal.