La Superintendencia de Pensiones de Costa Rica (Supen) anunció hoy que el régimen de pensiones de la estatal Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) quebrará en el año 2025 si no se adoptan correctivos ahora.
El régimen de invalidez, vejez y muerte de la CCSS cubre a los 1,3 millones de trabajadores del país y es el único apoyo económico de miles de jubilados.
El superintendente de Pensiones, Edgar Robles, explicó en rueda de prensa que la Supen ha enfrentado serias dificultades para obtener los datos de la CCSS, pues la institución se ha negado por años a aportarlos.
Por esta razón hoy presentaron denuncias penales en contra de la presidenta ejecutiva de la CCSS, Ileana Balmaceda, y otros gerentes de la entidad.
La CCSS no ha hecho ningún comentario sobre el anuncio de Robles.
Robles detalló que en el único informe actuarial aportado por la Caja, con corte de diciembre de 2010, detectaron cifras que no corresponden con la realidad, pues los cálculos de la entidad estimaban una quiebra del sistema en el 2040, lo cual, según él, es falso.
El superintendente aseguró que la situación del régimen de pensiones es grave y que si no se toman medidas urgentes a partir de 2025 se convertirá en un sistema financiado por el presupuesto nacional.
De acuerdo con los cálculos actuariales detallados por Robles, en una proyección de reservas más ingresos y descontando gastos a cien años, a precios actuales, el déficit alcanza los 38.000 millones de dólares.
El envejecimiento de la población y el bajo crecimiento demográfico de Costa Rica están afectando el régimen de pensiones, así como una mala administración de los recursos, según la Supen.
Entre las acciones recomendadas destacan un aumento en la edad de jubilación, así como en el monto de las cuotas que pagan tanto trabajadores como patronos y una reducción de gastos y subsidios cruzados en la CCSS.
"No nos podemos dar el lujo de perder un régimen solidario que cubre la mayoría de las necesidades del país", dijo Robles.