El secretario de Defensa británico, Geoff Hoon, reconoció ayer que el asalto de las fuerzas aliadas contra Bagdad podría incluir combates callejeros, mientras una avanzadilla acorazada de EU se encuentra a menos de 160 kilómetros de Bagdad. "Bagdad tendrá que ser liberada", afirmó el secretario a la BBC. Indicó que la infantería aliada estudiará todas las alternativas cuando llegue a las puertas de la capital, posiblemente antes de de mañana.
Hoon dijo que el alto mando aliado sigue empeñado en reducir al mínimo en Irak sus bajas militares y las de la población civil. Sin embargo, preguntado si la toma de Bagdad será librada con intensos combates callejeros, el secretario respondió que "podría ser"". Según Hoon, tanto Gran Bretaña como EU cuentan con unidades de infantería entrenadas en ese tipo de combates, aunque deben aguardar a ver el tipo de resistencia ofrecida por las huestes de Sadam Hussein.
"Sabemos desde hace tiempo que Hussein dio orden de defender Bagdad", indicó. No sabemos con qué nos toparemos una vez que nos acerquemos a Bagdad. Entre tanto, un comandante norteamericano declaró ayer que las tropas de EU estarán "muy pronto" en Bagdad. "Estamos en el buen camino. Llegaremos pronto a los alrededores de Bagdad", declaró el teniente general John Abizaid, adjunto del general Tommy Franks, al mando de las fuerzas que actúan en Irak.
Por su parte, un dirigente iraquí, al que se daba por muerto, apareció ayer ante la prensa en Bagdad para prometer a las fuerzas norteamericanas y británicas una resistencia muy distinta de "su paseo por el desierto". "Les hemos dejado pasearse por el desierto, pero todas nuestras ciudades resistirán", declaró el vicepresidente iraquí, Taha Yasín Ramadán, que según la prensa norteamericana había muerto en los bombardeos de la coalición.