Fuerzas de la policía peruana se dirigen hoy al lugar donde un grupo armado asaltó la víspera un campamento minero con el resultado de al menos un muerto y entre tres y siete desaparecidos, según señalaron fuentes oficiales y empresariales.
El ministro peruano del Interior, Octavio Salazar, el cual mencionó tan solo un muerto y tres desaparecidos, confirmó el envío de agentes a la localidad de Carmen de la Frontera, en el norte del país, donde se produjo el asalto.
"Hay una serie de personas en contra de la explotación minera (en la zona), vamos a descubrir quién es el autor", señaló Salazar en declaraciones a Radio Programas del Perú.
La información sobre lo sucedido el domingo en el campamento minero de la empresa china Río Blanco Copper es aún confusa, al igual la referida a las víctimas mortales del ataque.
Según la empresa, dos vigilantes de seguridad murieron y hay siete desaparecidos.
"Pasó en una confusión, ayer domingo en la madrugada. Un grupo de 15 ó 20 personas, con armas de fuego, irrumpieron al campamento minero, según algunos trabajadores que pudieron escaparse. Nadie sabe exactamente lo que pasó", dijo hoy el gerente general de Río Blanco Copper, Jian Wu, a la misma emisora.
"No tenemos información en qué circunstancias se dio este ataque. No hay nada que haga suponer que es parte de la población", añadió Wu.
La actividad minera en la zona ha sido motivo de disputas con los pobladores. En septiembre de 2007 se celebró una consulta popular no vinculante y un 95 por ciento votó contra el proyecto minero.
El proyecto Río Blanco, que anteriormente se llamaba Majaz, fue transferido en 2007 por la británica Monterrico Metals a la china Zijin, y supuso una inversión de 1.400 millones de dólares.
El gobierno peruano autorizó en 2003 a Monterrico a llevar a cabo el proyecto denominado Río Blanco, pero la empresa no obtuvo el visto bueno de las comunidades afectadas, las cuales realizaron movilizaciones de protesta que terminaron con dos muertos en 2004.