Al menos una persona falleció y varias resultaron heridas hoy en Perú como consecuencia del enfrentamiento entre manifestantes y la policía, que se produjo cuando los primeros trataron de tomar el aeropuerto de Juliaca, en la región sureña de Puno.
Según informó el corresponsal de Canal N en la zona, que fue testigo de los hechos, un vecino de la zona del aeropuerto falleció por un disparo de bala en la nuca cuando se encontraba observando los enfrentamientos.
Fuentes de la Defensoría del Pueblo en la zona informaron a Efe que aún no se ha confirmado dicha muerte, pero sí anunciaron que hay varios heridos entre los manifestantes, que tuvieron que ser traslados a un hospital en la zona.
Los enfrentamientos comenzaron cuando cerca de mil manifestantes, que participan en un paro de 48 horas que se inició ayer en la ciudad de Juliaca contra la contaminación de un río a consecuencia de la actividad minera, trataron de ingresar a la pista de aterrizaje del aeropuerto.
Según informó el coordinador de la Defensoría del Pueblo en Juliaca, Jacinto Ticona, la policía respondió a la acción de los manifestantes y lograron evitar que el aeropuerto fuera tomado.
Sin embargo, varios vuelos fueron afectados, entre ellos uno procedente de Lima que tuvo que regresar en pleno vuelo.
Mientras tanto, el aeropuerto permanece cerrado y los manifestantes se han replegado hasta una zona cercana.
Según pudo observar Canal N, la policía respondió al intento de toma del aeropuerto con gases lacrimógenos y disparos al aire de perdigones y balas, lo que habría provocado los heridos.
Desde ayer la ciudad de Juliaca, importante punto comercial del sur de Perú, permanece totalmente parada a consecuencia de la huelga de 48 horas convocada por un grupo de pobladores de la región de Azángaro.
Estos manifestantes, que según la Defensoría del Pueblo serían unas 5.000 personas en Juliaca, protestan por la inacción del Gobierno contra la contaminación del río Ramis a consecuencia de la actividad minera en la zona.
Del mismo modo, los manifestantes, que pertenecen a la etnia quechua, apoyan las protestas que desde hace más de un mes otros ciudadanos de la región de Puno mantienen contra la actividad minera en la zona.
Precisamente, el líder aimara Walter Aduviri, jefe del Frente de Defensa de los Recursos Naturales en la Región Sur de Puno, se encuentra en Lima manteniendo negociaciones con el Ejecutivo para lograr un acuerdo que solucione el conflicto en la zona.
Aunque las negociaciones continúan hoy, durante la pasada noche se logró un primer acuerdo entre las partes que podría encaminar el fin del conflicto.
Según informó el congresista Yonhy Lescano, el Gobierno aceptó derogar la concesión de la minera Santa Ana, uno de los principales puntos de reclamo.
Del mismo modo, Lescano señaló que los líderes aimaras habrían decidido rebajar su pliego de reclamos al cambiar su pretensión de prohibir toda actividad minera en la zona por la implantación de un mecanismo de consulta previa entre la población por este tipo de actividades.
Estas propuestas habrían sido bien recibidas por la comisión negociadora del Ejecutivo, por lo que se espera que en las próximas horas se anuncien avances en este proceso.