El presidente de Perú, Alan García, aseguró hoy que el Tratado de Libre Comercio (TLC) que negocia su país y Japón "será una realidad" y destacó los esfuerzos de su Gobierno para normalizar las relaciones entre Lima y Tokio.
"Declaro mi satisfacción de que el trabajo político haya servido como base y sustento para impulsar el tema comercial y económico que aquí nos junta y en el que tengo gran expectativa, tanta que estoy convencido que el TLC será una realidad", dijo García al inaugurar en Lima la IX Reunión del Consejo Empresarial Peruano Japonés.
Perú espera cerrar las negociaciones para un Acuerdo de Asociación Económica bilateral (también conocido como TLC), en la VI ronda que se celebrará del 26 al 28 de abril en Tokio.
El acceso a mercados es uno de los temas más espinosos de las negociaciones, debido a que Tokio pretendía excluir unas mil partidas, pero estos productos, muchos de ellos del sector pesquero, son los que Perú prevé exportar a Japón, país con el que tiene un acuerdo de protección de inversiones.
El gobernante peruano señaló hoy que el TLC, sumado a un convenio de protección de inversiones y un tratado que evite la doble tributación, permitirá culminar "las bases a partir de las cuales, con toda fuerza, puede lanzarse en ambos sentidos la iniciativa económica", según un comunicado del Palacio de Gobierno.
García también mencionó que uno de los objetivos de su Administración fue "llenar el vacío" que se creó "innecesariamente" con el Gobierno de Japón durante algunos años, en alusión al "caso Fujimori", para "unir nuevamente aquello que en mal momento se desunió".
Las relaciones entre Japón y Perú estuvieron prácticamente paralizadas durante cinco años luego de la huida a Tokio del ex presidente Alberto Fujimori, tras descubrirse en 2000 una red de corrupción dirigida por su asesor Vladimiro Montesinos, y la posterior negativa oficial nipona a extraditarlo.
Una vez que Fujimori se marchó por sorpresa a Chile, en 2005, el principal escollo en las relaciones bilateral desapareció y las visitas en noviembre de 2006 del canciller peruano, José Antonio García Belaúnde, y en 2007 del presidente Alan García, normalizaron los vínculos bilaterales.
El presidente invitó hoy a los empresarios japoneses a invertir en Perú, al que consideró "un país que ofrece no sólo estabilidad económica, sino también estabilidad jurídica y política".
El Gobierno de García tiene una política agresiva de apertura de sus mercados al mundo y por ello ha suscrito sendos tratados de libre comercio con Estados Unidos, Canadá, Singapur, Tailandia, Chile, y China, y negocia o tiene pendientes de suscripción otros acuerdos de este tipo, además de Corea del Sur y Japón, con México y la Unión Europea (UE).