Chile ha tomado "el camino civilizado" al confirmar que colaborará con la justicia peruana sobre el caso de espionaje denunciado en noviembre último en Lima, declaró hoy el presidente de Perú, Alan García.
En declaraciones a la prensa, García confirmó que "se ha comunicado la posición chilena que es colaborar con la justicia", a raíz de la denuncia contra el suboficial de la fuerza aérea peruana Víctor Ariza por presuntamente vender secretos militares a Chile.
"La Cancillería chilena ha tomado una buena decisión, ha tomado el camino de decir: nosotros a través del Poder Judicial contribuiremos y colaboraremos a la investigación que está haciendo el Perú a cargo de la jueza (Antonia) Saquicuray o del tribunal militar", agregó el jefe de Estado durante una visita de trabajo en Lima.
El mandatario informó que "si (las autoridades chilenas) quieren tomar una declaración de uno de los sindicados allá, como del que compraba la información o le pagaba al traidor, entonces ellos, a través de su juez, le llevan las preguntas a la jueza Saquicuray y lo obligan a declarar".
El diario El Comercio informó hoy que la respuesta chilena a una nota diplomática peruana enviada el pasado 18 de noviembre fue entregada el martes al embajador de Perú en Santiago, Carlos Pareja, también en otra nota diplomática.
García subrayó que le parecía "un camino civilizado que abre el paso a que mejoremos las situaciones" con esa nación vecina.
El caso del espía Ariza, que cobró entre 5.000 y 8.000 dólares mensuales por vender información clasificada en los últimos cuatro años a presuntos militares chilenos, fue conocido en noviembre pasado en Lima y confirmado por el ministerio de Defensa peruano.
El suboficial fue detenido y sometido a una investigación en el fuero civil, mientras se conocían de otros colaboradores y enlaces tanto en Perú como en Chile, país en el que se desempeñó como auxiliar del agregado militar en Santiago entre 2002 y 2004.
Al inicio, el Gobierno chileno negó tener algo que ver en el caso de Ariza, pero -a inicios de este mes- el ministro chileno de Defensa, Francisco Vidal, confirmó que los presuntos enlaces del espía en Santiago son dos funcionarios retirados de la fuerza aérea de su país.