La organización no gubernamental Aldeas Infantiles celebró hoy su cuarenta aniversario en Bolivia con el deseo de que se respeten los derechos de los niños en el país, dijo a Efe el director nacional de la organización, Alfonso Lupo.
Para Lupo, los principales problemas de la infancia en Bolivia son básicamente el incumplimiento de sus derechos de la infancia y "la falta de entender los derechos como tal y no con un enfoque de caridad o de favor".
Lupo participó en la ciudad de La Paz en un acto de homenaje a la obra de Aldeas Infantiles en su aniversario que se celebró simultáneamente en la ciudad central de Cochabamba, las altiplánicas de El Alto, Oruro y Potosí, la oriental Santa Cruz y las sureñas Sucre y Tarija.
Explicó que esta organización internacional, con presencia en 132 países de todo el mundo, no solo cumple 40 años en Bolivia, donde trabaja por los derechos de la infancia desde 1969, sino que también celebra su 60 aniversario a nivel mundial.
En la actualidad, Aldeas Infantiles cuenta con más de 14.000 niños y niñas participantes de sus programas en siete de las nueve regiones del país.
Esta ONG centra sus esfuerzos en la restitución de los derechos de los niños, principalmente los que están en riesgo de exclusión social, es decir, los que no pueden vivir con su familia o los que provienen de familias en riesgo de desintegrarse, explicó Lupo.
"Son niños que crecen solos porque sus padres deben ausentarse y a veces quedan solos en la casa o en la calle. Esa es la realidad de muchos niños que corren riesgos y que no son estimulados ni en su desarrollo ni en su educación", añadió.
Lupo lamentó que el "mayor problema" que tiene esta organización en Bolivia es la inexistencia de "una base de datos fiable" sobre la infancia que permita planificar los programas, lo que hace que todos los informes con los que se cuenta sean "especulativos" y con grandes variaciones entre sí.
No obstante, aseguró que solo en la ciudad de El Alto, aledaña a La Paz y la más pobre del país, se ha calculado que existen más de cien mil niños en situación de riesgo social, "que podrían quedar desprotegidos o lo están parcialmente por la necesidad que tienen sus padres de ir a trabajar".