Alertan de peligro de avalanchas en cientos de zonas habitadas de P. Príncipe


Miles de haitianos que viven en las laderas de las montañas y colinas entre las que se extiende Puerto Príncipe están expuestos a un gran peligro de avalanchas de agua, piedras y barro, dijeron hoy expertos de la organización no gubernamental Bomberos sin Fronteras.


Un equipo de bomberos españoles de esta organización reveló a Efe que, tras el terremoto del pasado 12 de enero, las laderas han quedado resquebrajadas y el terreno ha perdido cohesión, por lo que ha aumentado su fragilidad.


Ante la llegada de las lluvias en las próximas semanas, estás zonas están más expuestas de lo normal a deslizamientos de tierra y a que se produzcan derrumbes de las casas que aún quedan en pie o que resultaron dañadas en la catástrofe.

 

Uno de los casos estudiados por este equipo de bomberos es el del Valle de Bourdon, una garganta de unos 200 metros de profundidad en cuyas laderas habitan cerca de 10.000 personas.


"La mayoría de las casas ha colapsado con el terremoto y la gente se ha ido a vivir al fondo de la garganta, junto a un río. Cuando llegue la lluvia va a haber un desastre, porque las viviendas van a caer al cauce", explicó José Torres, uno de los miembros del equipo.


Las dos laderas que forman este valle presentan fisuras y ello reduce la cohesión del suelo, que disminuirá aún más debido al carácter torrencial de las lluvias, indicó Damián Soriano, otro de los integrantes del equipo.

 

Los expertos han estudiado a fondo la zona y han constatado los problemas existentes por el estado del suelo y la ubicación de la población, a la que han alertado para que abandonen el lugar.


"Se lo explicamos al dirigente comunitario, pero su respuesta fue que cuando haya un desprendimiento saldrán corriendo", dijo Torres, quien calificó el estado de este enclave de "excesivamente peligroso".


Los bomberos han elaborado un informe sobre este caso y lo trasladarán a la dirección de su organización y a la ONU, que es "la que tiene la llave" para conseguir sacar a la población de ese lugar, dijo Torres.

 

"La ONU tendría que buscar un asentamiento para esa gente y trasladarlos inmediatamente", agregó.


Al igual que en la garganta del Bourdon, existen infinidad de zonas vulnerables habitadas donde la situación es parecida, sin que hasta el momento se hayan tomado medidas para trasladar a sus habitantes a zonas más seguras, explicaron.


Los integrantes de Bomberos sin Fronteras, por otra parte, han podido constatar las deficiencias que presentan muchos edificios, lo que explica que se produjeran numerosos hundimientos debido al sismo.

 

Según un balance provisional, 250.000 edificios resultaron dañados en la catástrofe del 12 de enero, en la que también murieron 217.000 personas y resultaron heridas 300.000, mientras 1.200.000 se quedaron sin hogar.


Según Damián Soriano, los materiales y las técnicas constructivas utilizados en gran parte de las edificaciones de Puerto Príncipe no son los adecuados, lo que aumenta el riesgo de desplome, tal como se ha podido comprobar en este terremoto.


Se ha visto que en muchas casas el hormigón no está suficientemente compactado y la sección en la base de las columnas es menor que en la parte superior, cuando "en la base nunca puede faltar hormigón", explicó.


Otro defecto habitual en las construcciones haitianas es la utilización de varillas de acero liso, que debilita la conexión existente entre el hormigón y el acero de los pilares.


A ello se suman deficiencias en la dosificación del hormigón "que es muy irregular" y en su granulometría, según Soriano, quien atribuyó a la falta de formación técnica y de recursos estos problemas.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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