La policía judicial de Costa Rica, en colaboración con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, allanó hoy una empresa financiera presuntamente ligada a un fraude de más de 100 millones de dólares en el país del norte, confirmó la Fiscalía.
Entre los sospechosos del caso figura el ex cónsul costarricense en San Cristóbal y Nieves, Jonathan Curshen, quien fue detenido en Estados Unidos el pasado 9 de septiembre, pero salió libre bajo fianza.
De acuerdo con un comunicado oficial, en el allanamiento a las oficinas de la firma Organización Red Sea/Sentry Global, que agrupa a varias empresas, participaron agentes del Organismo de Investigación Judicial de Costa Rica, de la sección de fraudes del Departamento de Justicia de EE.UU. y de la Oficina Federal de Investigaciones de ese país (FBI).
"El delito que investiga el Gobierno de Estados Unidos es la estafa a inversionistas norteamericanos por más de 100 millones de dólares. Al parecer, las pruebas pertinentes a esta investigación se encuentran en Costa Rica", detalló la Fiscalía local en el comunicado.
La compañía financiera tiene sus oficinas en Costa Rica en un céntrico edificio en San José y si bien los agentes decomisaron documentos y equipos de cómputo, no se informó de ninguna persona detenida.