La justicia argentina allanó las oficinas de Aerolíneas Argentinas en el marco de una causa que investiga si hubo irregularidades en la contratación de una firma brasileña para reparar un avión de la compañía, en proceso de expropiación a la española Marsans, dijeron hoy fuentes judiciales.
Durante el allanamiento, ordenado este miércoles por el magistrado federal Julián Ercolini, los peritos obtuvieron una copia del contrato celebrado entre Aerolíneas y la empresa TAP M&E, encargada de arreglar la aeronave en Río de Janeiro.
La investigación se inició a raíz de una denuncia del abogado Ricardo Monner Sans que sostiene que la compañía no cuenta con las habilitaciones técnicas requeridas, que las condiciones para la reparación son mejores en Argentina y que la contratación se hizo sin licitación previa, detallaron los portavoces.
La compañía argentina, controlada por el Estado, salió al cruce de la denuncia al afirmar en un comunicado que la contratación se hizo como resultado de una licitación en la que la firma brasileña presentó la oferta más económica, de 648.000 dólares.
"Ante la necesidad de hacer un chequeo (categoría) 'C' del Airbus 340 LV-BIT, en talleres externos a ARSA, se realizó una compulsa de precios para seleccionar el taller reparador", explicó la aerolínea de bandera, que dijo además que la aeronave ya está en funciones.
La denuncia de Monner Sans incorpora información aportada por la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA), el sindicato que reúne a personal de mantenimiento de los aviones.
El Parlamento argentino aprobó en diciembre de 2008 una ley que autorizó al Estado a nacionalizar a Aerolíneas.
A inicios de febrero de 2009 la Procuración del Tesoro de Argentina -cuerpo de abogados del Estado- inició la demanda para un juicio de expropiación que, según las leyes, debía ser "sumarísimo", pero el proceso ha registrado escasos avances.
Según las normas argentinas, la expropiación de Aerolíneas deberá hacerse a un precio de la empresa que deberá establecer el Tribunal de Tasaciones de la Nación, organismo que ya calculó que la compañía tiene una valoración negativa de 832 millones de dólares, por lo que el Estado debería pagar un valor simbólico de un peso.
Para Marsans, dueño del 94,41 por ciento de Aerolíneas, la compañía vale entre 330 y 546 millones de dólares, según determinó en 2008 el banco Credit Suisse por encargo del grupo español.
El Estado argentino ha aportado 3.363,8 millones de pesos (869 millones de dólares) desde que en julio de 2008 se hizo cargo de la gestión de la firma, según un informe de la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera Pública divulgado en febrero pasado.