El pívot Alonzo Mourning, que había dejado la puerta abierta a una posible vuelta a la competición cuando se recuperase de la lesión de la pierna derecha que sufrió en el 2007, anunció hoy, jueves, de manera oficial, que no volverá a jugar más al baloncesto profesional.
Mourning, de 38 años, siete veces seleccionado para jugar al Partido de las Estrellas, que hace cuatro años recibió un trasplante de riñón, que salvó su vida, había trabajado en las últimas semanas con su equipo de los Heat de Miami para valorar la posibilidad de un regreso a la competición.
Sin embargo, el propio jugador dijo en rueda de prensa que no podía arriesgarse a sufrir otra grave lesión de la pierna como la del 2007 y le dejase secuelas físicas para el resto de su vida.
"Mi salud es más importante que cualquier otra cosa", declaró Mourning en una rueda de prensa ofrecida en el American Airlines Arena. "Gracias a Dios, tendré la posibilidad de vivir otros 40 o 50 años y deseo hacerlo de manera confortable, por eso hoy estoy aquí".
Mourning, que el próximo mes cumplirá 39, se formó en el prestigioso programa de baloncesto universitario de Georgetown, de donde salieron también los pivotes Patrick Ewing y Dikembe Mutombo, para ser seleccionado con el número dos por los Hornets de Charlotte, en el sorteo de la NBA de 1992.
Luego pasó a jugar con los Nets de Nueva Jersey hasta que lo ficharon los Heat bajo la dirección del ex entrenador Pat Riley, actual presidente del equipo.
La presencia de Mourning permitió al equipo disputar seis años consecutivos la fase final (los play-offs) siendo el pívot reserva de Shaquille O'Neal durante la temporada del 2006, cuando los Heat lograron el único título de liga de su historia.
"Si no hubiese ganado el título de liga, tal vez me hubiese motivado más para seguir jugando", admitió Mourning. "Cuando quieres conseguir algo importante, te apasionas mucho más, pero a mis 38 años pienso que lo he conseguido todo y he tenido una gran carrera".
A Mourning se le diagnosticó en octubre del 2000 -después de volver de los Juegos Olímpicos de Sydney, donde ganó la medalla de oro con el equipo nacional de Estados Unidos- una rara enfermedad degenerativa del riñón.
Sin embargo, se unió de nuevo a su equipo en marzo del 2001 y la temporada siguiente fue seleccionado para el Partido de las Estrellas.
Pero su condición de salud no mejoró y los doctores le dijeron que la única manera de salvar su vida era con un trasplante de riñón, proceso al que se sometió en el 2003, después que un hermano suyo le donara el órgano.
Superado todo el proceso de recuperación, Mourning volvió a la competición, pero a partir del 2005 siempre estuvo en su mente la posibilidad de retirarse en cualquier momento.
La grave lesión que sufrió en la pierna derecha hace 13 meses fue la que al final desencadenó la retirada definitiva de Mourning.
"No es un día triste, sino todo lo contrario: para celebrar", declaró Mourning. "Puedo pensar que habría millones de personas en el mundo que les hubiese gustado hacer el recorrido que yo he hecho en la vida, y tanto los buenos como los malos momentos han hecho que fuese más feliz".
Riley y el dueño de los Heat, Micky Arison, estuvieron presentes en la rueda de prensa para despedir deportivamente a Mourning.
"Su llegada fue lo mejor que le ha pasado a la franquicia", declaró Riley. "Será siempre respetado por Micky y por mi, que admiramos el tipo de cultura que aportó dentro del equipo y que apoyamos".
"Te queremos, Zo -apodo cariñoso del jugador-, volverás a vestir una vez más el uniforme de los Heat hasta que te lo quitemos para colgarlo en el techo del campo para siempre", agregó Riley.
Por su parte, los jugadores encabezados por la nueva estrella de los Heat, el escolta Dwyane Wade, a los que Mourning había informado la pasada noche después del partido contra los Celtics de Boston de sus intenciones de retirarse, dijeron que se iba como profesional pero estaría siempre junto a ellos.
"Estará siempre a nuestro alrededor, porque forma parte de la imagen y la filosofía de lo que es realmente la organización de los Heat", comentó Wade.
Mourning, en 15 temporadas como profesional, consiguió unos promedios de 17,1 puntos y 8,5 rebotes, para ser nombrado dos veces Jugador Defensivo del Año.
Mientras, a través de la NBA ha habido una consideración unánime en torno a la figura de Mourning, como un "primera clase", tanto dentro como fuera del campo.