Aunque en sus discursos de confrontación hablan de demandas inviables, se
ha intentado darles opciones; sin embargo, persiste su interés de convertir esas peticiones en manifestaciones. Es lamentable todo esto.
Afectados
Los ciudadanos son los primeros afectados por estas acciones violentas. Si
las autoridades aplican las leyes y ponen orden, entonces hablan de abusos.
Los panameños merecen respeto sin importar quién protesta.