Un juez de Nueva York amplió hoy hasta final de mes el plazo que Joe Berlinger, director del documental "Crude", tiene para entregar todo el material no utilizado en la versión final de ese filme, tal como la petrolera Chevron había requerido judicialmente.
A principios de mayo, el magistrado Lewis Kaplan había ordenado que Berlinger y los productores del filme tenían hasta este viernes, 21 de mayo, para entregar a la petrolera más de 600 horas del rodaje de "Crude", cinta sobre el litigio entre Chevron y comunidades del Amazonas por un presunto daño ambiental y contra la salud pública.
Ahora el plazo se extendió hasta el próximo 31 de mayo, cuando los creadores del documental no tendrán más remedio que entregar un material que tanto el juez como la compañía de hidrocarburos consideran que contiene datos que podrían ser determinantes para el conflicto que enfrenta a Ecuador y Chevron sobre la responsabilidad de daños ambientales producidos en una zona de ese país andino.
En abril pasado, los creadores del documental buscaron amparo judicial en Estados Unidos para evitar que la petrolera lograra imágenes inéditas del rodaje.
Berlinger y el productor de "Crude", Michael Bonfiglio, presentaron entonces ante un tribunal del distrito en Nueva York una petición para impedir que los jueces les obligaran a entregar parte de su grabación a Chevron alegando que les protege el derecho del periodista a no divulgar información de fuentes confidenciales.
La empresa de hidrocarburos había requerido ver todo el material grabado y no emitido en "Crude" por considerar que el director de la producción omitió deliberadamente hechos que podrían ser determinantes para la resolución de un caso que se prolonga varios lustros.
La cinta relata la historia de unos 3.000 indígenas y colonos de la Amazonía ecuatoriana, que demandaron hace más de 15 años a Texaco, adquirida por Chevron en 2000, por el supuesto daño ambiental causado en esa región durante el tiempo en que la petrolera extrajo crudo, entre 1972 y 1992, junto con la firma estatal Petroecuador.
Los demandantes, amparados en un análisis pericial que es rechazado por la petrolera, exigen el pago de una indemnización de 27.000 millones de dólares para limpiar la contaminación en esa parte de la Amazonía y reparar el daño causado a la población.
Chevron ha argumentado que cualquier supuesto perjuicio generado por aquella explotación petrolera sería responsabilidad de Petroecuador.