Cientos de ancianos nicaragüenses marcharon hoy hasta las afueras de la Secretaría General del partido sandinista, que el presidente Daniel Ortega ocupa como Casa de Gobierno, para demandar una pensión de vejez.
La marcha salió del parque Las Madres y concluyó cerca de la sede del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), donde los ancianos demandaron al Ejecutivo que ordene la entrega de una pensión reducida a todo mayor de 60 años de edad que haya cumplido con al menos 250 semanas cotizadas.
En Nicaragua existen miles de ancianos que no lograron alcanzar el número mínimo de cotizaciones, de 750 semanas, que es lo que se requiere para tener derecho a una pensión completa, según cifras de los demandantes.
Durante la manifestación pacífica, organizada por la Unidad Nacional del Adulto Mayor, los ancianos solicitaron al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) los admita como jubilados y tener derecho a recibir una pensión, a través de una reforma a la Ley de Seguridad Social.
También exigieron a la Asamblea Nacional la aprobación de la personalidad jurídica de la Unidad Nacional del Adulto Mayor, que aglutina a 500 personas, y agradecieron al Gobierno por otorgar un bono mensual, desde octubre pasado, de 1.000 córdobas (unos 46 dólares).
Los ancianos entregaron un memorial con sus peticiones a un funcionario no identificado de la Presidencia nicaragüense, que no ha hecho ningún comentario sobre estas exigencias.
"Queremos hacer un reconocimiento por el gesto bondadoso que ha tenido el presidente Ortega de darnos el bono solidario, que de alguna manera viene a resolver algunas necesidades económicas", dijo a periodistas el presidente de la Unidad Nacional del Adulto Mayor, Porfirio García.
Esos ancianos, que han realizado varias marchas de protesta en las calles de Managua en demanda de su pensión, anunciaron que continuarán con sus protestas ante la Asamblea Nacional.