Así juega el Internacional
El Internacional brasileño ha llegado a la final de la Copa Libertadores con una formación 4-2-3-1 con dos volantes defensivos, dos alas y un media punta -que se intercambian de posición- por detrás de un único ariete.
Línea por línea, el equipo de la ciudad de Porto Alegre juega así:
RENAN: Portero joven y ágil que le quitó la titularidad al argentino Roberto Abbondanzieri, aunque un error en una salida en las semifinales ha sembrado algunas dudas.
NEI: Lateral derecho rápido y versátil. Puede jugar como líbero por su habilidad en el corte, pero sus cabalgadas por la banda son su mejor cualidad.
BOLÍVAR: Central experimentado y bien dotado técnicamente, tiene visión para anticiparse a los rivales y es el líder indiscutible en la zaga 'colorada'.
ÍNDIO: A sus 35 años se ha vuelto lento y no atraviesa un buen momento, aunque sigue siendo uno de los ídolos de la afición y una referencia en el vestuario.
KLÉBER: Lateral izquierdo de corte ofensivo, su mejor arma son sus precisos cruces al área, aunque deja espacios en la defensa por sus subidas constantes.
SANDRO: Volante joven, su calidad refinada le ha llevado a ser convocado con Brasil. Roba la bola limpiamente sin cometer apenas faltas y sabe sacar la pelota con criterio.
PABLO GUIÑAZÚ: Capitán del equipo, es un medio centro defensivo fuerte, con un físico portentoso y que lucha todos los balones, aunque suele cometer demasiadas faltas.
TINGA: Recién incorporado al equipo, es un centrocampista organizador, experimentado, que sabe mantener el balón cuando es necesario, además de tener visión de juego y pasar bien.
ANDRÉS D'ALESSANDRO: La estrella del equipo. Rápido y hábil en el regate, un líder en el campo, sabe asociarse bien con la delantera y crea mucho peligro con sus tiros lejanos.
TAISON: Uno de los jugadores más en forma del equipo, es muy rápido y habilidoso y tiene un buen repertorio de disparos a puerta, puede jugar como ala izquierdo o como segundo delantero.
ALECSANDRO: Delantero corpulento, suele jugar fijo en el área, sin salir demasiado a recibir balones y, peca de lento a pesar de ser un buen rematador.