Una de las principales centrales obreras de Paraguay anunció hoy una protesta para el próximo viernes ante la recomendación del Equipo Económico Nacional de no aumentar el salario mínimo legal, algo que exigen los gremios de trabajadores.
Juan Torales, secretario general de la Central Nacional de Trabajadores (CNT), anunció la medida de fuerza que llevarán a cabo ante la sede del Ministerio de Hacienda en Asunción, así como la celebración de una asamblea de varias organizaciones obreras el 31 de marzo próximo para convocar, a finales de abril, a una huelga general.
El anuncio fue realizado luego de que el Equipo Económico Nacional emitiera anoche un dictamen dirigido al jefe de Estado, Fernando Lugo, que considera que no están dadas las condiciones técnicas para un aumento salarial.
"Es una especie de bofetada del Gobierno a la clase trabajadora y no aceptamos, lo rechazamos categóricamente", aseveró Torales.
El dirigente gremial opinó además que los argumentos esgrimidos "son de empresarios", al reseñar que el Equipo Económico Nacional, encabezado por el ministro de Hacienda, Dionisio Borda, considera que un aumento salarial representará el despido de obreros en el contexto de los efectos de la crisis financiera internacional.
Torales consideró además que Lugo "está sometido a un criterio del sector interesado en no reajustar el salario" y que el jefe de Estado "no puede violar un derecho ya conquistado".
Las centrales obreras paraguayas exigen el incremento de sueldos, alegando que, de acuerdo a un estudio no especificado, "el 25 por ciento es la cifra histórica de la pérdida de poder adquisitivo".
El salario mínimo que rige en Paraguay es de 1.341.775 guaraníes (unos 260 dólares) tras el aumento del 10 por ciento decretado en octubre de 2007 por el entonces jefe de Estado, Nicanor Duarte.