El abogado chileno Hugo Gutiérrez apeló hoy la sentencia que libró de la cárcel al general Sergio Arellano Stark por el asesinato de cuatro prisioneros políticos durante la dictadura (1973-1990) debido a que padece Alzheimer.
Fuentes judiciales confirmaron hoy que la medida de Gutiérrez busca anular la decisión del juez Víctor Montiglio que absolvió a Arellano Stark, quien en 1973 fue el jefe de la denominada "Caravana de la Muerte", porque padece de un mal de Alzheimer progresivo.
El abogado presentó una apelación a la resolución de Montiglio de no exigir la prisión del general en retiro del Ejército, cuyos miembros a su cargo asesinaron en un recorrido por Chile a alrededor de un centenar de prisioneros políticos.
La primera condena dictada en su contra corresponde al "episodio San Javier", a 275 kilómetros al sur de Santiago, donde el 2 de octubre de 1973 la comitiva comandada por Arellano Stark sacó de la cárcel y posteriormente asesinó a cuatro presos políticos.
Se trata de Teófilo Arce Toloza, José Sepúlveda Baeza, Leopoldo González Norambuena y Segundo Sandoval Gómez, este último un estudiante de secundaria de 16 años.
La presentación del abogado Gutiérrez busca anular la consideración del juez, que se basó en los estudios realizados al ex militar por peritos del Servicio Médico Legal.
Según el informe, Arellano Stark padece una demencia tipo mixta o multifactorial -alzheimer y vascular- de unos 15 meses de evolución que le determina una enajenación mental que lo inhabilita para comprender el sentido de su sanción.
El abogado Hugo Gutiérrez fue acompañado a los tribunales por familiares de detenidos desaparecidos durante el régimen militar del fallecido dictador Augusto Pinochet.
El "informe Rettig" documentó en 1991 las violaciones de los derechos humanos en Chile durante la dictadura, y estableció que hubo 3.197 víctimas, de las que 1.185 fueron detenidos desaparecidos.
En 2004, la comisión que presidió el obispo católico Sergio Valech determinó en noviembre de ese año que 27.255 personas fueron torturadas durante la dictadura de Pinochet.
El "Informe Valech", dado a conocer en diciembre de ese año, no identifica a los victimarios, pero establece que la práctica de la tortura involucró a todas las Fuerzas Armadas y de orden, que tuvo un carácter nacional y describe algunos de los métodos utilizados.