El Gobierno de Argentina firmó hoy un acuerdo con las provincias productoras de hidrocarburos para aumentar el precio del gas en boca de pozo que se paga a las petroleras y, de esta forma, estimular la producción y proteger los empleos en el sector.
El convenio, que involucra ocho provincias, prevé un aumento gradual del valor del gas que pagan los grandes consumidores (industrias y centrales de generación eléctrica).
Así, el valor pasará de los actuales 1,60 dólares por millón de BTU (unidad térmica británica) a 2,60 dólares a partir de enero de 2010, informaron fuentes oficiales.
El acuerdo también establece que el Estado nacional otorgará subsidios a las empresas del sector por 650 millones de dólares en los próximos doce meses para que las compañías refuercen sus actividades de exploración y producción.
Esos aportes saldrán de un fondo fiduciario creado originalmente para pagar el gas natural que Argentina importa desde Bolivia a un costo de cinco dólares por millón de BTU y el gas licuado que trae desde Venezuela por vía marítima, con un valor que oscila entre siete y diez dólares por millón de BTU.
Para acceder a esos subsidios las empresas productoras de gas deberán garantizar un mayor nivel de actividad y el mantenimiento de sus fuentes de empleo.
El aumento del precio del gas permitirá mejorar la ecuación financiera de las petroleras, que amenazaban con despidos masivos en un sector donde se calcula que trabajan cerca de 18.000 personas en forma directa.
"Es preciso lograr un equilibrio entre lo que se necesita para que el personal conserve su empleo y las empresas puedan continuar con su actividad y el resto de los argentinos no sufra el impacto que significa reconocer mayor valor al metro cúbico de gas", dijo la presidenta argentina, Cristina Fernández, en el acto de firma del acuerdo.
Además, el convenio permitirá aumentar los ingresos fiscales de estas provincias en concepto de regalía por explotación que pagan las petroleras.
Las compañías reclamaban desde hace años mejores precios para el gas debido a que los bajos valores hacen poco rentable las inversiones en exploración y producción.
Pero en los últimos meses estos reclamos se vieron reforzados por los pedidos de incrementos de precios para el gas lanzados por los gobiernos provinciales, en un contexto de progresivo debilitamientos de las cuentas públicas provinciales.
La producción de gas de Argentina está en caída desde 2004, con una demanda interna creciente que obliga al país a importar gas, principalmente desde Bolivia.
Según datos del Instituto Argentino de Petróleo y Gas, la producción argentina de gas natural llegó el año pasado a 50.509.164 millones de metros cúbicos, un 0,97 por ciento menos que en 2007, mientras que se perforaron 106 pozos para explotación y sólo cinco para exploración.
Las mayores empresas productoras de gas natural en Argentina son YPF (controlada por el grupo español Repsol), la francesa Total Austral y Pan American Energy (participada por la británica British Petroleum y la argentina Bridas), que concentran casi el 75 por ciento de la producción total.