El Gobierno de Argentina culpó hoy a los países desarrollados del "fracaso" de la cumbre de Naciones Unidas sobre cambio climático que finalizó este sábado en Copenhague con un acuerdo de mínimos.
El canciller argentino, Jorge Taiana, señaló que "la cumbre climática no cumplió en nada la expectativa que había sobre ella y fue un fracaso de los países desarrollados, que defraudaron la expectativa de la humanidad respecto a afrontar las consecuencias del cambio climático".
En un comunicado, Taiana resaltó que pese a esta actitud, los países ricos "tampoco lograron imponer una agenda a los países en desarrollo".
Para el jefe de la diplomacia argentina, representante de su país en Copenhague, los países desarrollados mostraron "una vez más su poca disposición a cumplir lo que ya estaba establecido en la Convención sobre Cambio Climático y en el Protocolo de Kyoto, cuando son los responsables históricos del 75 por ciento de las emisiones de gases con efecto invernadero".
Argentina entiende que son las economías industrializadas las que tienen que hacer los mayores esfuerzos y facilitar la financiación para la mitigación de los efectos del calentamiento global y la adaptación a tecnologías limpias.
Taiana consideró que el acuerdo logrado a puerta cerrada entre Estados Unidos, el país contaminante del mundo, China, el segundo, India y Sudáfrica "apenas desbloqueó uno o dos puntos y no colmó las expectativas", motivo que llevó al resto de negociadores a reaccionar.
Para Taiana, esta cumbre evidenció dos problemas, "uno de contenido, ya que estuvo por debajo de las expectativas" en lo referido a fijación de objetivos de reducción de emisiones y ayuda financiera para los países pobres, y otro generado por los procedimientos y mecanismos del propio encuentro.
"No fue un ejercicio ni de participación, ni de democracia, ni de transparencia", se lamentó el canciller argentino.