El Gobierno argentino dijo hoy que el anunciado servicio que prestará el príncipe Guillermo de Inglaterra en las islas Malvinas como miembro de la Fuerza Aérea británica pone en evidencia la continuidad de la ocupación militar de ese país en un archipiélago cuya soberanía reclama la nación suramericana.
"Esta circunstancia sólo sirve par poner una vez más en evidencia la continuada presencia militar británica en espacios terrestres y marítimos que forman parte del territorio argentino", indicaron a Efe fuentes oficiales.
Guillermo, primogénito del príncipe Carlos de Inglaterra y segundo en la línea sucesoria de la corona británica tras su padre, se trasladará a las Malvinas cuando complete este año su curso de preparación como piloto de helicópteros del servicio de búsqueda y rescate (SAR).
El príncipe se convertirá así en el primer miembro de la familia real que viaja el archipiélago como miembro en activo de las fuerzas armadas británicas desde la guerra con Argentina en 1982 por su soberanía.
El destacamento británico en las islas lo componen 500 militares, en su mayoría miembros de la Real Fuerza Aérea (RAF), y un centenar de soldados de infantería.
Según el ministerio de Defensa británico, esa fuerza militar en las Malvinas tiene como misión "disuadir cualquier agresión militar contra los territorios del Atlántico Sur", aunque los expertos consideran que no existe ya un peligro real de ataque.
"La ilegítima ocupación británica en general y la presencia de la base militar de Monte Agradable en especial continúa siendo reiteradamente rechazada y protestada por Argentina", indicaron fuentes oficiales argentinas.