Brasil, el equipo todopoderoso que ha sometido su superioridad a todos sus rivales en los dos últimos años, ha iniciado la cuenta atrás ante su auténtico objetivo, el oro olímpico, al tiempo que Argentina, apartada de la elite, suspira por retornar en Atenas a la primera línea del escenario internacional.
El conjunto de Bernardo Rezende "Bernardinho", campeón del Mundo, de la Copa del Mundo y de la Liga Mundial, asoma en el olimpo después de un año invicto. Desde el 14 de agosto del pasado curso no conoce la derrota. Todo han sido triunfos desde aquél día: treinta y tres.
El conjunto brasileño emprende la cuenta atrás hacia el oro olímpico frente a Australia, un conjunto separado de las ambiciones sudamericanas, cuyo único antecedente en unos Juegos se remonta a la condición de local que disfrutó en Sydney, donde terminó en el octavo lugar. Italia, Estados Unidos, Holanda y Rusia completan el Grupo B.