La extensión de los viñedos de Argentina alcanza las 225.846 hectáreas, un 12,3 por ciento más que en 2000, y en estos últimos ocho años el país suramericano duplicó sus exportaciones de vinos, según un informe oficial difundido hoy.
Entre 2000 y la última vendimia, en marzo pasado, los cultivos de uvas para la elaboración de vinos se expandieron en un 12,12 por ciento, hasta 211.237 hectáreas, mientras que los destinados a pasas aumentaron en un 5,76 por ciento, hasta las 3.381 hectáreas, indicó el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV).
Pero el renglón que más creció en ese periodo fue el de los cultivos de uvas frescas para consumo, que se incrementó en un 22,36 por ciento, hasta las 10.711 hectáreas, apuntó el organismo.
En Argentina hay 26.194 viñedos distribuidos en siete de las 23 provincias del país, donde están registradas 1.322 bodegas, de las cuales 348 se dedican a la exportación de vinos, señaló el informe.
El documento muestra que las provincias de Mendoza y San Juan, ambas vecinas a Chile, son las mayores productoras de vinos argentinos al abarcar el 70,33 y el 21,69 por ciento de la superficie destinada a la vitivinicultura, respectivamente.
"La producción (argentina) de vid viene acompañando perfectamente la evolución en las ventas, tanto en el mercado interno como en el externo, lo que habla claramente de una estrategia racional, lógica y sostenida en el tiempo y que no genera excedentes", aseguró el presidente del INV, Guillermo García, en un comunicado.
García destacó que hubo un crecimiento del 100 por ciento en las exportaciones de vinos mientras que las bodegas mantuvieron el equilibrio necesario para sostener los precios y la competitividad del sector.
Argentina exportó el año pasado unos 3,6 millones de hectolitros de vino por valor de 482,3 millones de dólares y con un aumento del 22,61 por ciento en volumen en relación a 2006.
"Estas cifras demuestran que Argentina no le está generando un problema al mundo, sino que al contrario está haciendo las cosas bien", puntualizó García.