Argentina es una de las candidatas a ocupar el podio del Mundial de Baloncesto de Turquía y la clara favorita para quedar primera en la fase de grupo que disputa a partir de mañana en Kayseri contra Alemania, Serbia, Australia, Angola y Jordania.
El primer puesto del grupo A sería el lugar que corresponde a la selección número uno en el ránking de la FIBA y en cuyo palmarés acumula una plata en el Mundial de EEUU (2002), el oro olímpico en Atenas (2004), un cuarto puesto en Japón (2006) y su bronce en los Juegos de Pekín (2008).
Pero para mantener esa tendencia tendrá primero que arreglar cuestiones internas y sobreponerse a los problemas físicos de los jugadores y, especialmente, al duro golpe moral y técnico que ha supuesto la retirada forzosa del alero Andrés Nocioni.
El "Chapu", una de las piezas esenciales en la estrategia del seleccionador Sergio Hernández, fue obligado a despedirse del Mundial por su nuevo club, Philadelphia 76ers, temeroso de que la dura competición pueda empeorar los problemas de tobillo que sufre.
Su sustituto será el alero del Peñarol Marcos Mata, quien llegará a la concentración albiceleste apenas un día antes de la puesta de largo frente Alemania, el próximo sábado.
Nocioni no ha sido la única baja, pues ya desde hace meses el máximo exponente del basket argentino, Manu Ginobili, avisó de que no estaría presente en Turquía, igual que el español Pau Gasol y los mejores representantes de EEUU, todos ellos por presión de la NBA.
Ya hecha la preselección, Hernández tuvo que prescindir del base Juan Pablo Cantero debido a la lesión que sufrió durante el Torneo de Logroño (España).
Su reemplazo de emergencia fue Cequeira, que se incorporó a la plantilla en Ankara, donde los argentinos mostraron su superioridad en un cuadrangular con Canadá, Líbano y el anfitrión, Turquía.
Durante la preparación, los pívot Oberto y Román González sufrieron molestias que ahora parecen ya superadas, mientras que el alero "Pancho" Jasen dio un susto al entrenador en el partido frente a Brasil en Logroño, que finalmente quedó en una contractura.
A pesar de las bajas, la nacional Argentina ha sabido mostrar su experiencia y se ha impuesto en todos los partidos de preparación, menos el que disputó contra España (83-76) en Logroño.
La columna dorsal del equipo que forman el base de Real Madrid, Pablo Prigioni, y el ala-pívot de Houston, Luis Scola, se ha visto aderezada por un creciente Carlos Delfino.
El escolta de Milwaukee ha sido el mayor anotador de Argentina en la fase previa y en los cinco encuentros previos al Mundial ha encestado una media de 21 puntos, convirtiéndose en un posible heredero de Ginobili y "uno de los mejores jugadores del mundo", según lo definió Hernández.
Consciente de la calidad de su equipo, el técnico argentino aseguró al conocer a sus rivales que el objetivo debe ser quedar primero o segundo del grupo A.
El primer partido será el más difícil a priori, por el todavía latente golpe de la marcha de Nocioni y por la calidad del rival: Alemania, que jugará sin su estrella de la NBA, Dirk Nowitzki.
El segundo partido, el domingo, será contra Australia, una escuadra de la que el técnico argentino no se fía, aunque estos también llegan con la importante baja del pívot Andrew Bogut.
Los rivales, en principio, más fáciles llegarán en los partidos del lunes y el miércoles.
Aunque Angola sea el mejor equipo de África y Jordania el tercero de Asia, todos son conscientes de la superioridad argentina.
Finalmente llegará la siempre complicada Serbia (plata en el Eurobasket 2009 de Polonia) en un partido que podría ser intrascendente si Argentina ha hecho los deberes en los encuentros previos.
Andrés Mourenza