El vicecanciller argentino de Exteriores, Alberto D'Alotto, pidió hoy una revisión "sincera y profunda" de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y a los países desarrollados que, pese a la crisis, mantengan sus compromisos.
D'Alotto, que hoy representó a Argentina en la cumbre de revisión de esos objetivos, señaló que tras la crisis financiera y a la vista de los logros alcanzados "cabe hacer una revisión sincera y profunda, y ajustar, de ser necesario, el rumbo de nuestras acciones".
Los ODM, a alcanzar en 2015, son erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la escolarización primaria universal, fomentar la igualdad de género, reducir la mortalidad infantil, mejorar la sanidad materna, combatir el virus del VIH y el sida, asegurar la sostenibilidad ambiental y desarrollar una asociación global para el desarrollo.
El viceministro argentino de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto consideró que en la última década se ha producido una serie de graves crisis que han puesto a prueba la determinación general en avanzar hacia esos objetivos.
"La crisis económica y financiera global, entre ellas, ha sido particularmente dañosa y, en cierto momento, amenazó con hacer tambalear nuestras decisiones en la materia", admitió el diplomático argentino.
Agregó que la crisis económica y financiera actual que comenzó hace dos años en el mundo desarrollado ha afectado a economías en desarrollo, ajenas a ella.
Indicó que aunque los efectos más evidentes parecen haberse atenuado, las consecuencias continúan y ello obliga a los países a "encontrar y acordar las mejores maneras de manejar su impacto y desarrollo".
El diplomático argentino añadió que su país "no cree en las recetas mágicas en esta materia. Creemos en las virtudes del multilateralismo, en el poder de la solidaridad y en el valor de la determinación para honrar nuestros compromisos".
D'Alotto insistió en que lograr los ODM dentro de cinco años "incluye duras pruebas para nuestra capacidad de apuntalar sectores y países con las mayores debilidades y rezagos".
Para lograrlo pidió fortalecer sus procesos de integración y cooperación, particularmente en el MERCOSUR y en la UNASUR, además de exhortar a los países, en especial a los desarrollados, a mantener los compromisos que asumieron en diversos ámbitos con la declaración del Milenio en términos de ayuda financiera como de cooperación internacional.
"Sin ello, muchos de los esfuerzos que se hacen al presente para alcanzar las metas en 2015 podrían verse seriamente comprometidos", indicó.