El Gobierno de Argentina dijo hoy que revisará los cursos de entrenamiento de sus fuerzas policiales en el exterior, en particular los impartidos por militares, a raíz de un incidente con EEUU.
Esta decisión ha sido anunciada después del incidente diplomático con los Estados Unidos por el decomiso en Buenos Aires de equipos no declarados y que fueron encontrados abordo de un avión militar estadounidense para un curso de entrenamiento de policías.
También se produce tras las acusaciones del canciller argentino, Héctor Timerman, sobre la supuesta instrucción en "técnicas represivas" en un curso de entrenamiento en El Salvador, financiado por Estados Unidos, al que asistían efectivos de diversas fuerzas de seguridad argentinas.
En declaraciones publicadas hoy por el diario "Página/12", de Buenos Aires, la ministra argentina de Seguridad, Nilda Garré, aseguró que "no se aprobarán los cursos o seminarios" en el exterior para efectivos de fuerzas policiales "en los cuales los instructores sean militares".
"No vamos a militarizar la seguridad. En el resto de los cursos de formación, se tendrán en cuenta los objetivos, las necesidades, la pluralidad de países. De ninguna manera renunciamos a la formación. Más bien todo lo contrario", afirmó.
En otra entrevista con el diario Tiempo Argentino, Garré argumentó que "las Fuerzas Armadas", "aunque sean de otro país", "no pueden tener ningún tipo de participación en temas de seguridad interna".
Tras el incidente con los Estados Unidos, la Cancillería argentina ordenó estudiar el aspecto legal de todos los cursos de entrenamiento de las fuerzas de seguridad argentinas en el exterior.