Argentina se ofreció hoy para representar las inquietudes del presidente boliviano, Evo Morales, al G-20, que reúne a las veinte mayores economías del mundo, anunció el canciller argentino, Héctor Timerman, al terminar una visita de cortesía de cuatro horas a Bolivia.
En una rueda de prensa tras reunirse con su homólogo boliviano, David Choquehuanca, Timerman explicó que en las próximas semanas transmitirá a Bolivia la agenda de la próxima cumbre del G-20, para conocer sus posiciones y trasladarlas a los países que participen de esa reunión.
"A partir de ahora y antes de cada cumbre, Argentina y Bolivia van a mantener una reunión (...) para llevar una posición que no solamente represente al pueblo de la Argentina sino a la región latinoamericana", dijo el ministro, que visitaba por primera vez La Paz y no se reunió con Morales.
La propuesta no se limitará al G-20, ya que en cualquiera otra cumbre en la que participe Argentina y no Bolivia, Buenos Aires consultará al de La Paz para "complementar posiciones y no estar separados", agregó.
En lo bilateral, anunció "reuniones periódicas, seguramente cada 90 días", en la zona fronteriza, para "estar en el lugar donde tenemos que concretar los hechos".
Por su parte, el anfitrión dijo, en genérico, que debatieron asuntos de salud, gestión pública, educación, laborales, agrícolas, migratorios y de cooperación.
Choquehuanca agradeció la disposición de Argentina de ayudar a Bolivia en el futuro para combatir los incendios iniciados cada año por campesinos e indígenas en la Amazonía, que en 2010 han quemado más de dos millones de hectáreas.
La cancillería argentina explicó que el viaje de Timerman, anunciado con menos de 24 horas de antelación, es parte de las visitas por la región que hace desde que asumió el cargo en junio, que ya le han llevado a reunirse con sus homólogos de Brasil, Chile, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela.