Altos funcionarios de Argentina y Brasil participarán en Buenos Aires, a partir de mañana y hasta el viernes, en una ronda de contactos que busca zanjar las diferencias comerciales entre los dos países y preparar la próxima visita del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, al país.
El encuentro comenzará mañana con una reunión entre los ministros de Relaciones Exteriores de Argentina, Jorge Taiana, y de Brasil, Celso Amorim, para revisar una relación que el canciller argentino definió el martes como "estratégica e intensa".
Este encuentro servirá, además, para preparar la visita que Lula da Silva hará a Buenos Aires en marzo próximo, además de intercambiar posiciones sobre la próxima cumbre del Grupo de Río, a celebrarse en México este mes, y la situación de Haití, entre otros temas multilaterales.
El viernes, los cancilleres encabezarán la primera reunión de la comisión ministerial creada por los presidentes de ambos países para zanjar sus diferencias comerciales.
Según fuentes oficiales, en el encuentro participarán en representación de Brasil, además de Amorim, los ministros de Desarrollo e Industria, Miguel Jorge, y Hacienda, Guido Mantega.
Argentina estará representada por Taiana y los ministros de Industria y Turismo, Débora Giorgi, y Economía, Amado Boudou.
La comisión ministerial, creada en noviembre pasado por la presidenta argentina, Cristina Fernández, y el mandatario brasileño debe evaluar el conjunto de la relación comercial entre ambos países, signada por conflictos puntuales entre sectores sensibles de la producción.
"La conformación del grupo ha sido muy positiva. Ha habido reuniones previas de otro nivel y ciertamente se ha avanzado en solventar los distintos requerimientos de uno y otro país respecto a una mejor agilización del comercio", dijo Taiana el martes en una rueda de prensa.
El año pasado, Argentina exportó a Brasil por 11.281 millones de dólares, con un descenso interanual del 14,9 por ciento, mientras que sus importaciones desde el país vecino sumaron 12.019 millones de dólares, con una caída del 31,7 por ciento frente a 2008.
Así, Argentina cerró 2009 con un déficit con Brasil de 738 millones de dólares, aunque este saldo negativo fue el 83 por ciento inferior al que obtuvo en 2008 gracias a las medidas no arancelarias, como las licencias no automáticas, que impuso para proteger su producción ante los efectos de la crisis global.
Brasil, principal socio comercial de Argentina, también ha impuesto este tipo de barreras comerciales para proteger su industria, lo que ha afectado a algunos sectores productivos de su vecino.
En noviembre pasado, ambos países acordaron acortar los plazos en que se otorgan las licencias no automáticas, punto en el que ya se registran avances, y establecer un régimen más expeditivo para productos perecederos y estacionales.
El encuentro entre los ministros será precedido por reuniones que se celebrarán este jueves entre el secretario de Industria argentino, Eduardo Bianchi, y el viceministro de Industria brasileño, Ivan Ramalho.
Además, ambos funcionarios encabezarán los encuentros del Comité Automotriz y de la Comisión de Comercio Bilateral.
Como preparación a esta cita bilateral de alto nivel, la semana pasada funcionarios argentinos se reunieron con representantes de los sectores afectados por las licencias no automáticas aplicadas por Brasil.
"Siempre hay reclamos. Pero por eso vamos a trabajar para ir limando estas cosas. Hemos salido de la etapa álgida de dificultades y estamos en un momento bastante mejor", dijo el martes en rueda de prensa el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de Argentina, Alfredo Chiaradía.
Además de temas comerciales, en la reunión del viernes se abordarán aspectos económicos y financieros, como un análisis del impacto de la crisis global, la coordinación macroeconómica y el sistema de pagos bilateral en monedas locales.