Un tuit del presidente Ricardo Martinelli a las 7:47 p.m. del lunes 15 de julio, puso a Panamá bajo la lupa mundial. El país retuvo en el puerto de Manzanillo al Chong Chon Gang, un barco norcoreano proveniente de Cuba con cargamento bélico no declarado, y cuando la noticia se difundió, de inmediato el mundo tenía sed de más información. Al día siguiente, nuestro país acaparaba las principales portadas de los medios internacionales.
El Chong Chon Gang viajaba con 35 tripulantes y al ser descubiertos, actuaron de forma hostil y violenta, el capitán intentó suicidarse cortándose el cuello con una navaja dentro del baño, y fue llevado a un hospital de la provincia de Colón. Los norcoreanos aún permanecen en la antigua base aeronaval estadounidense de Sherman, y según el ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, se le están respetando sus derechos, incluso, tienen presencia de traductores.
Las autoridades panameñas en ese momento, desconocían lo que encontrarían después.
Las investigaciones al barco iniciaron. Funcionarios y autoridades del país inspeccionaban afanosamente cada rincón del Chong Chon Gang que fue construído en 1979 en Nampo (Corea del Norte). Curiosamente, este barco ya había sido detenido por llevar carga ilícita, según el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo.
Hace tres años, este barco fue detenido por autoridades ucranianas por transporte de drogas no declaradas, alcohol y munición para armas pequeñas, según Lawrence Dermody, investigador del SIPRI.
Tras varias sanciones de las ONU, Corea del Norte tiene prohibido exportar e importar cualquier tipo de armamento.
Las informaciones sobre el barco se difundían y el mundo estaba a la expectativa, las autoridades panameñas continuaban su misión. Varios contenedores con armas fueron halladas escondidas bajo unos 220 mil quintales de azúcar morena.
Norcorea mantuvo silencio y no emitió comentarios hasta que, "se comprobaran los hechos".
Ofrecen y piden ayuda
La magnitud de lo encontrado era obvia. Estados Unidos ofreció su cooperación en las inspecciones pero evitó confirmar que el navío transportara armas de guerra o que procediera de Cuba.
Mientras, Panamá pidió la ayuda de expertos internacionales y de las Naciones Unidas para determinar el tipo de armamento hallado en el barco norcoreano, porque como admite el presidente panameño, Ricardo Martinelli, "aquí nadie tiene conocimiento".
Luego de que la noticia recorriera el mundo, el Gobierno cubano emitió un comunicado donde reconocía que el armamento transportado por el buque norcoreano, era de su propiedad, aclarando que se trataba de 240 toneladas métricas de armamento defensivo "obsoleto" que sería reparado y posteriormente devuelto a este país.
Dos complejos coheteriles antiaéreos Volga y Pechora, nueve cohetes en partes y piezas, dos aviones Mig-21 Bis y 15 motores de este tipo de avión, todo ello fabricado a mediados del siglo pasado, explicaba Cuba, mientras Corea del Norte pedía a Panamá la liberación de la tripulación del barco.
Cuba sustentaba el hecho, trayendo a colación, los acuerdos suscritos que sustentan la necesidad de mantener la capacidad defensiva para preservar la soberanía nacional, e igualmente reiteró su compromiso con la paz, el desarme incuído el nuclear, además, del respeto al Derecho Internacional.
Cabe destacar, que a finales del mes de junio, autoridades cubanas entre ellas el presidente Raúl Castro, se reunieron con una delegación militar de Corea del Norte, encabezada por el jefe del Estado Mayor General del Ejército Popular de Corea del Norte, Kim Kyok Sik.
Durante este encuentro, ambas naciones resaltaron los lazos de "hermandad", asegurando que comparten "la misma trinchera", según publicaron medios internacionales.
Corea del Norte y Cuba tienen en común una política antiestadounidense, pero no son considerados socios en el comercio de armas. Mientras que Corea del Norte tiene un largo historial de comprar, vender y promover armas en todo el mundo. Negocio que ha bajado debido a la presión internacional y a las sanciones, luego de que ese país efectuara varias pruebas nucleares y de cohetes.
Pese a las aclaraciones de Cuba, la autoridades panameñas mantuvieron su posición de encargar al Consejo de Seguridad a través de su comisión de especialistas para que emitieran su opinión, mismas que Panamá acatara, señaló el ministro de Seguridad, José Raúl Mulino.
El gobierno panameño sostuvo que Cuba debió informar del armamento que había embarcado en un buque norcoreano de antecedentes delictivos y que a su vez pretendía a travesar el Canal interoceánico. Señalaron que el no declara el material bélico este podía ser considerado como contrabando e ilegal.
"No es cualquier barco, tampoco es un barco público, oficial, militar del gobierno norcoreano. Es un barco mercante que pretendía pasar por el Canal de Panamá con un conocimiento de embarque que no reflejaba todo lo que llevaba dentro, independientemente de que el mismo pueda violar o no normas o resoluciones de las Naciones Unidas'', señalaron.
Operación
La operación, que comenzó con el abordaje el 10 de julio a ocho millas al norte del rompeolas de Colón, fue trasladada al puerto de Manzanillo, donde se descubrió debajo de los sacos de azúcar una plancha de acero que resultó ser un contenedor donde posteriormente se encontraron las primeras piezas del material bélico.
Desde entonces, parte del material que transportaba el buque fue sacado y colocado en un patio del Puerto Internacional de Manzanillo, mientras la tripulación fue puestas a órdenes del Ministerio Público, donde más tarde se les formularon cargo por delito contra la seguridad colectiva.
La tripulación recibió atención médica y alimentación en la antigua base militar de Sherman, destacando las autoridades panameñas las pobres condiciones que presentaba el buque, por lo cual fue preciso la inspección, incluso de las autoridades de Salud panameñas.
En tanto, el Ministerio de Relaciones Exteriores autorizaba el visado para que funcionarios norcoreanos viajaran a Panamá para esclarecer el hecho, misma que más tarde fue revocado, por considerar que era el Ministerio Público el único autorizado para permitir que los funcionario norcoreanos abordaran el barco.
Reacciones internacionales
El jueves pasado, el expresidente colombiano Álvaro Uribe publicó en sus red social Twitter que parte del armamento incautado en Panamá estaba destinado a las FARC en ese país y a Ecuador, declaración que fue desmentida por el gobierno ecuatoriano.
Anteriormente, el Gobierno de Seúl recomendaba a la ONU actuar de forma inmediata ante una posible violación de las resoluciones de este organismo, en tanto Costa Rica no dudó en manifestar su preocupación frente a este caso.
Investigación
El próximo 5 de agosto viajarán a Panamá una delegación de expertos de las Naciones Unidas que inspeccionará el barco, se advirtió que de confirmar la ONU que el buque norcoreano retenido en Panamá lleva misiles sería una violación de las resoluciones internacionales y dijo que dependerá del comité de sanciones pronunciarse al respecto.
Cabe destacar, que Panamá es Estado miembro del Consejo de Seguridad de la ONU.
Tanto para el Gobierno panameño como para los EE.UU. es caso del barco barco norcoreano no debe representar un un problema bilateral con el gobierno de Cuba.
Mientras, el barco se mantiene en Panamá, y su verdadero plan aún es un enigma para las autoridades.